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La Delfina del Mesías

  • Andrea Cataño

No hay nada más detestable que los sepulcros blanqueados. Este es el caso de la impresentable candidata de Morena a la gubernatura del Estado de México, Delfina Gómez Álvarez.

De acuerdo con su hoja de vida, no ha pasado de ser una gris maestra de primaria, con dizque dos maestrías (los títulos, ya se sabe, no respaldan ni la inteligencia, ni la cultura ni mucho menos la probidad). ¿La han escuchado hablar? La candidata de Morena me recuerda a “Doña Lucha”, el personaje cómico de una mujer del pueblo ignorante, ignorante, pero muy moral. Delfina maneja conceptos de una penosa precariedad intelectualque expresa con un vocabulario de sexto de primaria. En el debate brilló por su incapacidad para comprender la complejidad social, cultural, económica e histórica del Estado de México y, por consiguiente, su ineptitud para gobernarlo.

No tiene experiencia. A lo más que llegó fue a subdirectora auxiliar de Proyectos en la Secretaría de Educación de su Estado. Apadrinada por el Peje, saltó a la presidencia municipal de Texcoco, desde donde ha sido acusada de prácticas corruptas, siguiendo la escuela de su padre político, el nefasto Peje a su paso por el Gobierno del entonces Distrito Federal. En ese tiempo, el descarado López le descontaba vía nómina el 20 por ciento de su sueldo a los trabajadores del GDF, dinero que iba a parar al bolsillo del cacique de Macuspana para sus “maniobras” políticas. Pues bien, la Delfina de AMLO hizo lo mismo en Texcoco. Cada quincena destinaba 250 mil pesos para ella y su padrinito. Y no se trata aquí de un compló o de calumnias, no. Los trabajadores de ese municipio levantaron una denuncia formal por haber sido despojados de sus ya de por sí famélicos salarios. Aquí y en China eso se llama robar con premeditación, alevosía y ventaja.

La candidata ha prometido combatir la corrupción, pero una investigación detectó que abusó del cargo cuando fue alcaldesa de Texcoco, al desviar cientos de miles de pesos para su beneficio personal.Una solicitud de información vía transparencia al Órgano Superior de Fiscalización del Estado de México, sobre datos contable del ayuntamiento de Texcoco en el periodo 2013-2015, revela que el 16 de enero del 2015, la entonces presidenta municipal se autopagó 217 mil 279.15 como “gratificación extraordinaria” y casi dos meses después, el 31 de marzo, se otorgó otros 220 mil 191.43 como “finiquito laboral”, es decir, un total 437 mil 470.58.

Los documentos muestran que ella misma autorizó con su firma los cheques y las pólizas mediante los cuales recibió el dinero y de acuerdo con el artículo 42 de la Ley de Responsabilidades de los Servidores públicos, es ilegal, pues “está prohibido que un servidor público cause daño a la hacienda pública municipal por el manejo irregular de fondos municipales o por irregularidades en el ejercicio o pago de recursos presupuestales del municipio”.

Morena es un estercolero, empezando por su dueño que siempre se deslinda; él nunca sabe nada de lo que hacen sus acólitos. “Mon oeuil”, como dicen los franceses. Desde Bejarano, el dinero negro le ha entrado a raudales. Ahí está Eva Cadena, recibiendo 500 mil pesos y, antes, otro millón para su jefe, aunque Rayito de Esperanza lo “desniega”. ¿Con qué autoridad moral puede este partido hablar de combatir la corrupción? ¡Y pensar que Delfina puede llegar a ser gobernadora!Sería la peor catástrofe que le podría ocurrir al Estado de México.

andreacatano@gmail.com