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La disputa geopolítica entre Estados Unidos y Rusia

  • Mireille Roccatti

Hace poco más de un año, en el curso de las campañas internas entre republicanos y demócratas, comenzó a emerger el tema de la cercanía entre el entorno del ahora presidente Trump y algunas compañías rusas que tenían intereses conjuntos con las empresas del magnate estadounidense.

El tema incluso fue motivo de la tradicional “guerra sucia” que tanto disfruta el elector estadounidense y poco antes de concluir el proceso electoral. comenzó a filtrarse que los servicios de inteligencia rusos estaban apoyando la campaña de Trump. Lo que poco a poco ha ido sabiéndose es que los rusos sí intervinieron en los comicios e influyeron en el resultado final. Las investigaciones conforme avanzan se acercan cada vez más al inquilino de la Casa Blanca. Se vio forzado a cambiar de Consejero de Seguridad y luego a despedir al director del FBI, suponiendo ilusamente que así detendría o desviaría las investigaciones.

En días recientes hemos constatado que el fuego ronda ya a su yerno, mismo que en un acto pleno de nepotismo ha convertido en asesor especial. Y las cosas no se detendrán ahí, la sangre que derramó entre los miembros de la comunidad de inteligencia, habrán de cobrársela. Lo que testimoniamos es que mientras Vladimir Putin es un avezado exdirector de la KGB, Trump, es un bisoño en ese tema, como lo es en otros muchos y desdeña los consejos de los expertos.

Para no remontarnos hacia muy atrás en la tensa y difícil relación entre las dos potencias, solo recordemos que tras su alianza en contra del fascismo y el nacionalsocialismo, al concluir la segunda guerra mundial se repartieron el mundo entre ambos y la presencia de Inglaterra y Francia, tuvo solo carácter testimonial.

El enfrentamiento posterior de carácter ideológico-político, sumergió al mundo en la denominada “guerra fría” que concluyó hasta 1989, con la caída del muro de Berlín y el aparente fin del socialismo. La URSS, inició un proceso de desintegración y muchas de las naciones satélites, así como, muchas de las repúblicas que la conformaban salieron de su órbita, incorporándose a las democracias occidentales y el libre mercado.

A quienes alegremente declaraban el fin de la historia, enterraban al socialismo y antes de tiempo hacían los ritos funerarios de Rusia, varias voces les hicieron ver, que la historia todavía tenía páginas por escribirse.

Por múltiples razones que el tiránico espacio impide describir, muchos de los equilibrios geopolíticos y creación artificial de fronteras y países, hoy han saltado hechos añicos. Un ejemplo es el Oriente y el Medio Oriente. Rusia está de regreso y reclama su “espacio vital”.

Lo que está sucediendo en Estados Unidos exhibe como los servicios de inteligencia de los rusos, pusieron un cebo y cayó en él redondito, nada menos que el Presidente de Estados Unidos.

*Todo lo que ayuda es un obstáculo.