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¡Es la economía! / Paradigma Económico / Jorge Sánchez Tello

  • Jorge Sánchez Tello

A pesar de la volatilidad internacional ocasionada por el desplome del petróleo, la fuerte apreciación del dólar y la situación en los países emergentes, México tuvo un moderado crecimiento en el 2015 del 2.5 por ciento si se compara con el 2015 según reporta el INEGI.

Si bien algunos sectores de la economía están teniendo un crecimiento mayor, se podría pensar que se está subestimando el crecimiento del PIB. Sin embargo, al revisar con mayor detalle los datos, el sector que está frenando la economía es el petróleo porque efectivamente, si no se toma en cuenta al petróleo la economía de México está creciendo alrededor del 3.1 por ciento. Es un dato relevante, tomando en cuenta que Estados Unidos solamente creció el año pasado el 1.8 por ciento.

Por ejemplo, Campeche tuvo un decremento en su PIB del -6.5 por ciento según datos del INEGI en el tercer trimestre del 2015. El 80 por ciento del PIB de Campeche está relacionado con actividades del petróleo. Una situación complicada tienen Tabasco, Veracruz, Chiapas y Tamaulipas que están enfrentando un escenario complicado ante la caída del precio del petróleo.

Si bien, la economía de México en el 2015 de acuerdo a los datos publicados por el INEGI ha tenido un desempeño moderadamente bueno, es importante recalcar que hay varios escenarios que nos deben de poner en alerta.

Estos dos países que tenemos en México, por una parte los Estados que han tenido un buen desempeño económico como Querétaro y los del Bajío frente a los que ya he mencionado que están mal entre ellos Campeche y Tabasco.

Este escenario de complejidad económica es una excelente oportunidad para que dichos estados den el paso para dejar de ser economías que dependen del petróleo.

Es importante señalar que la depreciación del peso frente al dólar si bien no se ha generado a partir de algún desajuste en nuestra economía, es importante que ante este escenario de volatilidad se den señales importantes por parte las autoridades.

Uno de ellos que considero importante es no continuar dando señales de que se está incrementando considerablemente la deuda en nuestro país. La deuda federal en México hoy es del 45.7 por ciento del Producto Interno Bruto cuando en diciembre de 2012 era del 36 por ciento; en solamente tres años de administración han aumentado la deuda mexicana casi en 10 puntos del PIB.

Si bien se puede considerar que ha sido responsable el manejo de la deuda pública en comparación con países europeos, como España y Grecia, no debe de relajarse la ortodoxia en el manejo de la deuda.

En pocas palabras, el escenario complicado lo tiene el sector público. Es de reconocer que el nivel de endeudamiento en dólares de las empresas no representa un riesgo para el sistema financiero y por lo menos en este aspecto, se da mayor certidumbre para que este 2016 se pueda librar bien la volatilidad internacional.

Otra buena señal que da la iniciativa privada es que tenemos un sistema financiero fuerte y capaz de sortear la turbulencia en el 2016. La expansión del crédito continua creciendo de forma responsable, el crédito avanzó un 8 por ciento hasta noviembre del año pasado.

El crédito a empresas es el segmento que ha registrado una mayor aceleración, con una tasa del 10 por ciento, la más alta desde 2008. A pesar de que como he señalado en otras ocasiones, el problema del crédito en México no es por una falta de oferta porque hay mucho dinero disponible, si no más bien por falta de demanda.

Por lo tanto, hay señales positivas que vienen del sector privado que nos permiten afrontar este 2016 y será necesario reforzar los mensajes que den certidumbre por parte del sector público, estamos a tiempo.
*Economista e investigador asociado de la Fundef

www.fundef.org.mx

jorge.sanchez@itam.mx

Twitter: @jorgeteilus