imagotipo

La estética del crimen

  • Entre Piernas y Telones : Hugo Hernández

Dos horas de risa incontenible

Que yo recuerde la comedia Shear madness se ha presentado en tres ocasiones en México. La primera hace unos 20 años bajo el título Corte de Locura (un montaje poco afortunado, que en consecuencia no tuvo éxito); hace poco más de una década (ya con el título La estética del crimen, en una puesta estupenda, que desafortunadamente tampoco tuvo una larga vida); y ahora, nuevamente como La estética del crimen, en un montaje para el cual el calificativo adecuado es MARAVILLOSO.

A fin de ubicarlos rápidamente diré solo que esta obra ha sido calificada como la mejor comedia del teatro estadounidense, poseedora del récord Guinnes por sus exitosas temporadas en materialmente todo el mundo, y cuya numeralia es impresionante.

Cerca de 40 años continuos en la cartelera norteamericana; 55 temporadas en todo el mundo; traducida a 23 idiomas; aplaudida por más de 11 millones de personas.

No exagero, de verdad, cuando afirmo que el actual montaje es maravilloso, y basta preguntarlo a las miles de personas que ya la han disfrutado, desde su estreno a principios de este mes.

La estética del crimen arranca como una comedia tradicional, divertida sí, pero tradicional. Y cuando parece que así será todo, hay una vuelta de tuerca sensacional (que no contaré para no arruinarle a nadie la sorpresa) y que potencializa la diversión no al doble ni al triple, sino al dos mil por ciento, y toda la sala, no solo el escenario, se vuelve una locura en una experiencia teatral inolvidable.

Y las cosas no paran ahí. La puesta en escena tiene un ‘intermedio’, así entre comillas porque durante el mismo sigue la acción; por lo que el público regresa a un segundo acto incomparable, donde todo mundo se divierte como nunca, y se va a casa con el mejor sabor de boca que se puede llevar.

Bravo a todo el equipo que participa en esta puesta en escena. Obviamente a la producción, impecable, que encabezan Morris Gilbert, la directora de escena Rina Rajlevsky, y el productor ejecutivo David Ahedo. Y sobre todo ovación de pie, como sucede al término de cada función, al elenco: talentoso, profesional, ingenioso, creativo, divertido, respetuoso, inmejorable, y otros calificativos que cada espectador les lanza a grito pelón desde las butacas. Ellos son: Montserrat Marañón, Miguel Conde, Carlos Rangel, Ana González Bello, Mario Alberto Monroy, Omar Medina, Luz Aldán y Fernando Villa.

Pero no me crea; ¡vaya a comprobarlo!