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La hora de las lealtades

  • Jorge Schiaffino

Ya en días recientes los corifeos del frente opositor han sido apagados por los líderes de izquierda y una derecha mediocre que dice una plataforma con el frente otra sola para el PAN y una precandidata que utiliza ahora a su partido y si no tiene éxito es claro que buscará su candidatura por otro lado.

Los negociadores de PAN y PRD han querido ganar tiempo para el posicionamiento de sus precandidatos, para que corran unos meses donde ambos tras la máscara de una negociación y solo se dediquen a una crítica desmedida y de rapiña contra el PRI. Esta estrategia cavernícola rápidamente fue puesta en su lugar desde dentro de las izquierdas y sometida al escrutinio dentro del PAN como un síntoma de incapacidad mediática y de convencimiento político.

En el PRI se acerca el momento de las lealtades y la disciplina con el partido y con el Presidente de la República, las lealtades provendrán de aquellos quienes en cargos de importancia incluyendo a los gobernadores, sepan construir en principio una unidad de partido que permita a los millones de militantes el ánimo y el convencimiento para salir a ganar con todo las elecciones.

Ya se han manifestado voces en el PRI, algunos de ellos exdirigentes a nivel nacional, exlegisladores que piden democracia interna, cuando ellos siendo los de las decisiones se apartaron de estos principios que ahora dicen enarbolar. El PRI es un partido nacional con una base social innegable, si esto no fuera cierto la oposición no estaría tan preocupada por aliarse de cualquier forma para interrumpir su regreso al gobierno de la República.

La lealtad debe provenir como se acostumbra desde la Presidencia, hace seis años la militancia y millones de mexicanos dieron su confianza a un joven político que se comprometió a mover a México y transformarlo, y así sucedió desde el primer momento cuando a propios y extraños sorprendió, logrando el apoyo para las reformas constitucionales de las dos principales fuerzas de oposición.

De forma unánime los gobernadores y legisladores, deben asumir su rol para que quien resulte candidato logre el apoyo territorial, en las comunidades y en las grandes ciudades mostrando su lealtad al partido y consolidar el proyecto de un México más justo guiado por los principios y la plataforma del PRI.

La disciplina y lealtad siguen siendo valores fundamentales del PRI en su época de fundación, de consolidación, en su crisis y en la alternancia, son los mismos en el siglo XX o en el siglo XXI, además de un proyecto convincente, el abanderado del PRI debe contar con un apoyo sólido, real y nacional, de otra forma, la cúpula podrá equivocarse y entregar el poder sin tomar en cuenta la importancia del partido. Sobre todo en los municipios, donde urge una operación política y candidatos clave para ganar votos y donde la gente sabe  que está su primera y más cercana autoridad.

El tiempo es un gran factor en los estados donde somos oposición, ahí es donde urge ya establecer una ruta crítica de trabajo y de decisiones, si es que no se quiere un colapso mayor en las elecciones del próximo año.

Al tiempo

Ex Legislador

jorgeschiaffinoisunza@yahoo.com.mx