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La imagen del Presidente y Pokémon

  • Jaime Alcántara

A EMILIO GAMBOA y familia, mi sentido pésame, por la partida de la

SRA. MARÍA ANGÉLICA MINER DE LA CONCHA.

A mis paisanos de la Sierra Norte de Puebla: Mi solidaridad de mexicano y poblano.

  • Jaime Alcántara

Leemos: se crearon en tres años, siete meses, más empleos que en los últimos seis sexenios. Dos millones de espacios, son el fruto de muchos factores. Entre otros, la clase trabajadora, la empresa privada; y, lo que coordinó esta etapa de la vida nacional: el Gobierno, aunque muchos no lo vean así.

Es fácil irse con la finta que lo bueno viene del cielo, y lo malo de los gobernantes. Quizá la costumbre, la inercia del pensamiento, la contaminación de diario, confunde. A veces ocurre como con los médicos. Si el enfermo se alivia: gracias mi Dios, mi santo, mi… Si de mera desgracia, el familiar fallece: pinche doctor; ya me habían dicho que no confiara en el, que me fuera con…

Todos recordamos el cambio de Partido, del 2000. Todo era optimismo, esperanza; cuando menos, expectación. Fox en mangas de camisa, y con la banda presidencial, recibía a sus correligionarios en el Auditorio Nacional. El horizonte era el paraíso.

Nada, o casi nada se cumplió, al revés. El PRI le había dejado un crecimiento de cerca de siete puntos y un empleo casi histórico.

A no mucha distancia, a un año, la economía y la ocupación se derrumbó; pero, había el bono democrático que les favorecía. Y, por qué no decirlo, no es que no haya querido hacer bien las cosas el PAN: simplemente no pudo. El gobernar no es hacer cuentas en la empresa particular; que dicho sea de paso, también tiene sus bemoles, de otra forma todos seríamos empresarios exitosos.

Pero la empresa pública es la encargada de que los más de 120 millones de mexicanos tengan, cuando menos, lo necesario. En ello, convergen todos los esfuerzos, los particulares, la empresa social, el Gobierno. Nadie en su sano juicio podría pensar que alguien no quiere progresar. Por supuesto que también hay quienes apuesten al fracaso del partido en el poder, de la administración que corre. Pero, creo, ellos son pocos. Todo mundo intenta hacer cosas. Hay familia, hay proyectos; hay deudas, perspectivas.

Leemos también, en el informe del IMSS, que el 41 por ciento de la incorporación de la fuerza de trabajo fue de mujeres. Bien. Cada día, más de ellas tienen oportunidad de demostrar su paridad de género, su talento. Es, también, manera de ver que la sociedad tiende hacia el equilibrio.

Para los efectos de este artículo, vuelvo a la misma pregunta de hace unos días.

Qué pasa con los gobernantes, a la hora de la conversión trabajo/percepción. No es el único caso, el del Presidente. Lo mismo pasó con César Duarte en Chihuahua. Los hechos están a la vista, el problema es que “no se ven”. Esto es, por qué no lo puede percibir la gente, el conglomerado social.

Pueden ser varios factores. Uno, que se haya iniciado con el pie izquierdo y que una falla pudiera haber marcado el resto del sexenio. Otra, pensar que todo mundo vería con los ojos presidenciales lo trabajado, los resultados. Una más, que se haya abandonado la comunicación, adecuada para estos tiempos.

La aparición de la internet y, como consecuencia, de las redes sociales, marca definitivamente nuestra era, nuestro tiempo.

No atender esta tendencia es casi suicida, como suicidas son algunos de los adoradores de esa nueva deidad llamada Pokemon. Usted los ve por las calles como autómatas, pero persiguen “su fin”.

Y, esa es una gran lección, que debe aprender el Gobierno. Si quiere tener una buena comunicación con el objeto de sus haceres, debe crear algo parecido al Pokémon.
jaimealcantara2005@hotmail.com