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La importancia de los detalles

  • Federico Ling Sanz

Dice el dicho que “el diablo está en los detalles”. Y creo que tiene absolutamente razón. También hay otra vieja creencia atribuible al artista italiano Miguel Ángel Buonarroti en la que, según esto, decía que la perfección también está en los detalles. Ninguna de las dos afirmaciones dice mentiras y ambas reflejan el mismo principio, solamente que de manera inversa; la perfección el fracaso rotundo están en los detalles, puesto que éstos últimos son la consecución de cosas, eventos, circunstancias y personas que, cuando están perfectamente alineados, dan como resultado la perfección o el desastre. Y los detalles, por lo regular son cosas pequeñas que pueden llegar a pasar por insignificantes. Pero no lo son.

Como siempre he sostenido, lo que escribo en mis artículos cada semana tiene una aplicación directa y personal que yo he tomado desde mi vida diaria, pero que considero tiene una aplicación a la vida social, política, colectiva y comunitaria. Las ciudades y los gobiernos estamos hechos de personas y como tales, nos rigen los mismos principios y las mismas leyes. Pues en ese orden de ideas, si los detalles son importantes para la vida personal, matrimonial, profesional y laboral de cada uno de nosotros, ¿por qué no lo serían también para nuestra nación o país como todo un conjunto?

¿Cuántas cosas se dejan pasar en nuestra vida social y política en general que, si se hubiera puesto atención a los detalles, se hubiese podido evitar? Pienso por ejemplo en la Línea 12 del Metro de la Ciudad de México donde los trenes no embonan con las vías. Es un detalle que echa por tierra una obra de miles de millones de pesos. O bien, el socavón del Paso Express de Cuernavaca, donde murieron personas porque nadie se tomó la molestia de verificar que no hubiese filtraciones de agua en el subsuelo. Los detalles tienen implicaciones en la vida de la gente. Si los médicos, los arquitectos, los ingenieros o los diseñadores prestan atención a los detalles como si fuera la cosa más importante de su trabajo (porque saben que de ello depende), ¿por qué los políticos no prestan atención a los detalles de su profesión, si también hay vidas de por medio?

La falta de atención a los detalles se puede atribuir al descuido o la negligencia pura. En ocasiones simplemente es corrupción. Pero de cualquier modo los efectos acaban siendo los mismos. Por supuesto que los ciudadanos somos corresponsables también de que los detalles que nos corresponden sean cumplidos (tirar la basura en su lugar, por ejemplo, para evitar el desorden urbano). Y las autoridades también tienen que hacer la parte que les corresponde. No hay de otra. Si no cuidamos los detalles, el resto de nuestro trabajo y nuestro esfuerzo estará hueco, vacío y desperdiciado.

Imaginemos que Miguel Ángel no hubiese cuidado los detalles de sus esculturas: habría sido en vano el esfuerzo de transportar una pieza de mármol inmensa, tallarla y pulirla para que al final, el trabajo sea mediocre. ¿Cuáles son esos detalles que como sociedad estamos olvidando y que echan por la borda el esfuerzo y el trabajo que ponemos en ello?

@fedeling