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La Jungla Social: un multiplicador de los resentimientos

  • Espiral de conducta: Norma Le Payro

Karl Theodor Jaspers fue un psiquiatra y filósofo alemán que tuvo una fuerte influencia en la teología, psiquiatría y en la filosofía moderna. Señaló que al cuestionar la realidad, enfrentamos los límites que un método científico (o empírico) simplemente no puede traspasar. En este punto, el individuo enfrenta opciones: hundirse en la resignación o dar un salto a lo que Jaspers llama la “Trascendencia”. Al dar este paso, los individuos confrontan su propia libertad ilimitada, que Jaspers llama Existencia, y pueden finalmente experimentar la auténtica existencia. Impresionantemente, se podría decir que personajes como Jaspers y otros más, han legado sabiduría y conocimiento que ayudaría a prevenir la insensibilidad humana. Sin embargo, en este siglo XXI, al parecer, lo último que puede interesarles a las personas es lograr una armonía personal. Cientos de historias aparecen en el día a día, mostrando entre los núcleos sociales, deslealtad, caos, confusión, desilusión, abuso y crisis emocionales. Un cúmulo que descansa en el sistema nervioso provocando en la secuencia del tiempo, una pelea mental que no se tiene la más mínima intención de trascender. Expertos en conducta afirman que aumenta cada día más las personas que describen como fueron víctimas de víctimas, aprendiendo “Yo ya no me dejo”. Un comportamiento que ha permitido, desarrollar una jungla de hostilidad social, donde el despertar de cada ser humano es sometido a fobias, miedos, enfrentamientos y desarmonía. Quien no ha vivido, el llegar a comprar un bien inmueble con toda la ilusión del mundo o hacer el negocio de su vida e inesperadamente resulta que, entre los millones de habitantes, acecha el defraudador, el resentido, el que está esperando a la víctima para quitarle su dinero sin escrúpulo, por el simple hecho que a él o ella también se los hicieron. Como explicarle a la juventud, que vendrán desilusiones y dolor que no están bajo su control, estableciendo tal vez con ello el común denominador para el futuro de su vida. La Jungla, una palabra que solo se escuchaba como metáfora o en las portadas de libros y hoy está en boca de nuestros jóvenes y seres queridos. Escuchar a jóvenes entre 25 y 35 años, exclamar que su diario vivir es una verdadera jungla, y los adultos expresar “Así es la vida”, debería ser alarmante, pero no lo es, esta jungla ha perdido su capacidad de asombro y amor, por que otros lo desilusionaron y en el pasar de sus días no pudieron trascenderlo. Especialistas afirman que Trascender y trasmitir armonía ayudaría a que otros trascendieran el resentimiento que es como cáncer, aniquila los sentimientos positivos humanos. Libro recomendado “El resentimiento;¿Le hace mal al otro o a usted mismo?”, es un PDF.