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La lucha por el sufragio de la mujer en México

  • Marco Bernal

Marco A. Bernal

El pasado 5 de junio millones de mexicanas salieron a votar por las personas que las representarán políticamente en cada una de sus entidades, pero la participación en procesos y jornadas electorales lleva siendo una realidad en los últimos 60 años en nuestro país, pues fue hasta 1953 que se otorgó constitucionalmente el derecho al sufragio en elecciones federales a la mujeres, y fue hasta 1955 cuando las mujeres acudieron por primera vez a las urnas para emitir su voto para elegir presidente.

Es importante recordar y celebrar el derecho al voto de las mujeres en México, consagrado en 1953, pero la lucha para poder elegir y decidir comienza muchos años atrás. Durante los años de 1884 y 1887 se demandó el sufragio femenino a través de la revista Violetas de Anáhuac, la cuál era escrita solamente por mujeres y dirigida por Laureana Wright. En 1910 diversas asociaciones de mujeres se unieron a Madero, protestando por el fraude en las elecciones y demandando su participación política en los procesos de elección.

La primera organización de mujeres reconocida institucionalmente fue el Congreso Feminista en el Estado de Yucatán, en 1916, impulsado por el general Salvador Alvarado, gobernador del Estado. Y fue en 1923 que se convoca al Primer Congreso Nacional de Feministas, convocado por la Sección Mexicana de la Liga Panamericana de Mujeres, en que una de la principales demandas era la igualdad civil, para que la mujeres pudieran ser elegibles a cargos administrativos y el decreto de igualdad política y representación parlamentaria. Es en julio de ese año cuando Aurelio Manrique, gobernador de San Luis Potosí, expidió el decreto en que se concedía el voto femenino a las potosinas.

Es de remarcar que en 1935 el Partido Nacional Revolucionario (PNR) sumó la participación de las mujeres a las elecciones internas del partido. La mujeres del partido conformaban el Frente Único Pro Derechos de la Mujer (FUPDN), las cuáles exigían entre sus demandas la reivindicación de género. Posteriormente, el FUPDN profundizó en el tema del trabajo popular como la creación del Departamento Autónomo de la Mujer en la Confederación Campesina Mexicana (CCM). El departamento luchó por la equidad en la ejecución de la Ley Federal del Trabajo y la sindicalización de las mujeres obreras y empleadas de Gobierno.

Es en 1937 que se aprueba en la Cámara de Senadores la iniciativa para reformar el artículo 34 constitucional para que las mujeres obtuvieran la ciudadanía. Y en 1946 se aprueba la iniciativa para adicionar el artículo 115 constitucional, para que las mujeres pudieran participar en elecciones municipales, pudiendo votar y ser votadas.

El derecho político al voto de las mujeres ha sido una larga lucha y que continúa con la visualización de las mujeres como personas garantes de derechos por igual a todos, así como eliminar la violencia de la que son víctimas. Es por eso que la igualdad entre hombres y mujeres es un tema que se debe llevar al goce pleno y sustancial de derechos y garantías.