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La luz y su reflexión

  • Palabra: Terry Guindi

Hace tiempo conversé con una amiga acerca de sus problemas y la difícil situación que atraviesa; sin más, apareció ese lugar común, esas dos frases que con frecuencia decimos o recibimos: “Se ve una luz al final del túnel “, hacia donde dirigirme como salir de éste; “El asunto tiene visos de solución”.

Al concluir la charla pasó por mi mente la luz; sus muchas formas y sus distintas sensaciones. Me quedé absorta mirando el brillo de una vela que estaba cerca de mí, junto a mi cama.

Una cosa lleva a la otra, regresé a lo cotidiano y abrí de par en par la ventana, reordenando los pensamientos y los pendientes del día y lo que tengo que hacer para llevarlos a cabo. Sin más un soplo de viento apagó el pabilo.

Volviendo a mis ideas caí en cuenta que ese pequeño fuego también ilumina el camino, la esperanza, la imaginación y el sueño, como la plática con mi amiga. Divagando aparecieron en mi cabeza las imágenes de esos cirios cuyo empaque es una lata y que se apagan al taparla ajustadamente.

La luminosidad que nuestra vida representa enfrentar circunstancias equivalentes. A veces la colocamos donde hay ráfagas, a sabiendas que así es, por características de sobra conocidas, si bien es cierto que el tiempo en que ello ocurra parece caprichoso, nos es conocido y carece de sorpresa.

La Ley de Atracción hace que sucedan hechos posibles, distantes a la intención de modificar las leyes físicas y condiciones existentes; así ubicarla en ciertos lugares conlleva a riesgos que nos son cercanos. Contrario a ello si procuramos que tenga oxígeno con una brisa natural la flama nos iluminará hasta su extinción y de acuerdo a nuestros deseos. Pretender domar al aire, imaginar que nuestras circunstancias son improbables es tanto como ubicarnos fuera del horizonte de la realidad.

La luz al final del túnel que te comenté al principio, las metas, deben de ser lo suficientemente grandes para tenerlos siempre a golpe de vista por más que haya desviaciones momentáneas en la ruta. Tu existencia y su futuro, lo que anhelas, son también contrastables con ese pabilo encendido que ansías.

¿Dónde colocas la vela de tu vida?

¿Permites que alguien la sople o anime?

¿Si la vela de tu vida está enlatada quién tiene la tapa?

Te deseo un fantástico viaje, recuerda observar tu palabra que es mágica #piensaantesdehablar

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Twitter@TerryGuindi