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La mirada impar: poesía contemporánea | Bazar de la Cultura | Juan Amael Vizzuett Olvera

  • Bazar de la cultura: Juan Amael Vizzuette Olvera

Tras medio mes en las montañas, Alejandro Guillermo Roemmers tenía que regresar a la ciudad; el último día recorrió los paisajes que le habían fascinado y sintió la necesidad de expresar lo que sentía al abandonar aquel mundo. Lo plasmó a través de la palabra escrita, de la poesía. Así nació, a los ocho años, su vocación, que ha producido varias obras donde la más reciente es el poemario “La mirada impar”, que acaba de presentarse en el Instituto Mexicano de Cultura.

Con anterioridad, Alejandro Guillermo Roemmers, escritor y empresario argentino, ha publicado los libros “Soñadores”, “Soñad”, “Ancla Fugaz”, “España en mí”, “Más allá”, “El regreso del joven príncipe”, “Como la arena” y “Poemas Elegidos”. Recibió el premio “Cultura Viva” en la modalidad de poesía; el Jurado Internacional del Instituto Literario y el Cultural Hispánico de la Universidad Estatal de California le otorgaron por unanimidad el reconocimiento “Alba de América”. Su poemario “Como la Arena recibió” el Premio Internacional Sial, en España. La Universidad de los Andes lo nombró Miembro de Honor; asimismo recibió el Puma de Oro, otorgado por la Fundación Argentina para la Poesía y el Cóndor de Plata; la Sociedad Argentina de Escritores designó a “El regreso del joven príncipe” como la mejor novela del año 2009; su trayectoria poética le ganó el premio “Miguel Hernández” en Orihuela.

LA OBRA de Roemmer ha interesado mucho a la juventud.

LA OBRA de Roemmer ha interesado mucho a la juventud.

-El oficio de leer y escribir

Aquel primer poema, en el que expresó su pesar por alejarse de las montañas, quedó a salvo de la desaparición gracias a la custodia materna, que pareció la sensibilidad del incipiente autor; tras el descubrimiento de su vocación como poeta, el adolescente Alejandro Guillermo siguió con su quehacer lírico. Tenía ya unos 13 o 14 años y leía sus poemas ante todo el colegio.

El escritor no vive el proceso de escribir como un esfuerzo demandante: las frases, los versos surgen de manera fluida, natural. Él las apunta cuando nacen en su mente, mientras aguarda la salida de un vuelo, en una sala de espera, durante una pausa. “Las letras surgen con facilidad, porque expresan algo que sentí en ese momento. No se trata de algo que me cueste trabajo; un poema no requiere más de un par de horas. Es raro que lo retoque.”

El entrevistado, cuyo libro “El regreso del joven príncipe” fue declarado de interés cultural por la Cámara de Diputados de la Nación y la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, asevera: “Escribir poesía me hace bien a mí, sacarla a la luz me permite compartir ese bien con otras personas; me da la oportunidad de ofrecerles la sensibilidad y un placer estético”.

“La mirada impar” reúne 41 poemas, entre ellos uno dedicado al papa Francisco I, “Un regalo para Francisco”. El nuevo libro, ilustrado por Adriana Badesich, ha sido bien recibido por los lectores, en especial por la juventud; muchos de quienes asistieron a la presentación viven sus primeros lustros. Sin embargo, “La mirada impar” tiene palabras para todas las edades. Esto no significa que haya poemas dirigidos a una etapa de la vida en especial, sino que muchos de los versos están abiertos lo mismo para la infancia que comienza a acercarse a las letras, que para quienes llevan décadas en lo que Garibay llamó “el oficio de leer”. Ejemplo de ello es “Corsario”:

“Navego capitán de garfio y loro,

Mi galeón de la niñez, con su tesoro

De arena recluida y agua clara…”

* Un pedestal de mármol

En contraste, “El orgullo de los dioses” le habla a quien posee ya experiencia en el trato con algunos de los desconcertantes rasgos humanos:

“No hay amor entre los dioses

¿Cómo podría haberlo?

¿Cambiaría un dios la imagen

repetida hasta el cansancio en los murales,

para enaltecer allí el rostro de la amada o el amado?

¿Compartiría sus íconos, los obeliscos, las pirámides?

¿Sería capaz de elevar otra esfinge, otro coloso?

¿Aceptar otra palabra?,

¿una voluntad de igual intensidad y rango que la suya?”.

Este poema, explica Roemmers, se refiere a una persona muy orgullosa, como una estatua de mármol en su pedestal.

Sobre la vida moderna, con sus ritmos a veces desquiciantes, Roemmer escribe “Detengan la autopista”:

“Percibo el automóvil que aminora

Su marcha enloquecida y embustera;

Se abre una puerta axial en la existencia

Y creo en el milagro y las estrellas.”

– Más allá de la estética

“Para mí la poesía no es solamente el texto, es un trabajo interior, es una forma de buscar a Dios, de seguir a Dios. La poesía es mi meditación, es mi visión interna acerca de cómo voy evolucionando. Soy un agradecido a la poesía”, dice Roemmers, quien no se concibe sin su quehacer en las letras.

ENTREGA DEL reconocimiento en el IMC.

ENTREGA DEL reconocimiento en el IMC.

El entrevistado, presidente de la Fundación Argentina para la Poesía y presidente honorario de la Asociación Americana de Poesía, coincide con las ideas de Erich Fromm respecto al concepto de amor: “No se trata del enamoramiento, de la pasión, sino del amor universal”.

Fromm planteaba que quienes solamente “se aman” entre sí pero excluyen a todo el resto del mundo –personas, animales, todos los seres vivos– viven en realidad un egotismo a deux.

Durante la presentación del nuevo poemario, el público se componía de muchas generaciones, lo notable era la presencia de la juventud, que mostró gran interés por la obra de Alejandro Guillermo Roemmer. El autor explica que mantiene un contacto constante con los estudiantes y que ha constatado que ellos valoran la poesía. Su libro “El regreso del joven príncipe” se dirige principalmente a la juventud, aunque lo considera de interés para todas las edades: “Aprecio mucho mi tiempo y el de los demás. Doy charlas en los colegios, en las universidades, también lo he hecho en
la UNAM.”

El escritor, miembro de Número del Real Instituto de Cultura de México, acaba de terminar una obra de teatro acerca de San Francisco de Asís y su comprensión del valor de todas las criaturas.

No escribo para entretener, ni para vivir de la publicación de mis libros; no se trata de una estrategia armada comercialmente. Para mí la poesía se trata de mostrar los caminos que he recorrido y mostrar al ser en su sentimiento auténtico. El valor de la poesía no radica solamente en su estética, en su musicalidad. Es un bálsamo para
el alma.”

En la presentación de “La mirada impar” participó Roberto Alifano, escritor y poeta argentino, así como el doctor Eduardo Luis Feher, presidente de la Academia de Literatura del Instituto Mexicano de Cultura.

El acto culminó con un reconocimiento por su trayectoria poética a Alejandro Guillermo Roemmers y con un intercambio de placas entre la Sociedad Argentina de Escritores y el Instituto Mexicano de Cultura. De esta forma se simbolizó la colaboración literaria entre ambas naciones.

Quienes deseen conocer más de la obra de Alejandro Guillermo Roemmers, puede visitar el sitio http://www.alejandroroemmers.com.ar/site/biografia

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