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La Moviola

  • El Show Business: “El Maestro del Dinero”
  • Gerardo Gil Ballesteros

La tradición demócrata de Hollywood sale de su ostracismo a la pantalla. Lo hace en pleno verano de superhéroes. No es casual en medio de las campañas en Estados Unidos.

Lo que sí llama la atención, es que en medio de la avalancha de cine hiperviolento de los comics, un respiro de reflexión llegue al cine. Es el caso de El Maestro del Dinero (Jodie
Foster, 2016).

Porque el filme, séptimo en la filmografía como directora de Foster, se valida en su contenido narrativo y discursivo. En el primer caso, la historia fluye casi en su totalidad en un foro de televisión. Los momentos dramáticos serán una suerte de juego del gato y ratón entre los involucrados. Aunado a un profundo patetismo de los
personajes.

Lee (George Clooney), es un ególatra presentador de un programa de finanzas -raro caso, pues- que camina con autosuficiencia por el foro y le pregunta a su asistente qué cita para cenar tiene hoy, ya que hace más de 10 años no lo hace solo.

Su productora es Patty (Julia Roberts), quien acaba de renunciar al programa por el ego de Lee. Así va la vida, lo normal en un foro de TV, hasta que Kyle (Jack O’Conell) un joven de clase obrera que invirtió su dinero gracias a un mal consejo de Lee al aire, se mete al foro armado y dispuesto a cobrar venganza.

Lee, ya con un chaleco con bomba puesta y amenazado al aire, argumenta un error de un algoritmo que ocasionó la tragedia financiera. A partir de ahí -ya con toda la policía tratando de entrar al estudio- comenzará una suerte de juego psicológico y sobre todo mediático entre los personajes.

Porque las crestas más importantes del filme no se dan en torno a la resolución del problema, sino la capacidad que tendrán los involucrados de ir descubriendo las diferentes caretas que los ocultan, Kyle al cínico presentador y este, a un sistema que lo ha envuelto comodinamente en sus mentiras.

En cuanto a la parte discursiva, hay que recordar que el filme es realizado por personajes emblemáticos del sector demócrata estadunidense, que han convertido la crítica al sistema parte de su discurso público. La metaficción en pleno.

Foster ya ha toma personajes de la clase obrera para armar un discurso social, basta recordar Little man Tate (1991) sobre una mujer de poca instrucción que se lleva la sorpresa de tener un hijo genio. Solo que ahora con El Maestro del Dinero es más directa.

En cuanto Clooney, ese Cary Grant de la generación X, la exposición mediática le ha dado ese aire liberal muy afín a su discurso.

El filme recuerda en su discurso a Wag the dog (Barry Levinson, 1997) y también a La Gran Apuesta (Adam Mckay, 2015).

No se espera que sea el taquillazo pero su solidez es incuestionable. Lástima que en ese negocio, poderoso
caballero es la taquilla.
w En corto

Hablando de: Julieta de Pedro Almodóvar, se proyectará en la quinta edición del Festival de Cine de la Riviera Maya, pero sin Papeles de Panamá, porque el director no irá.