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La moviola

  • La moviola/ Gerardo Gil

Esta semana se da un adelanto en la cartelera de lo que será la primera larga temporada de estrenos cinematográficos blockbuster, que inicia en marzo y se alarga hasta agosto. En realidad, a partir de Rápidos y Furiosos 8 (Furious, Gary Grey, 2017) pocas –pero no nulas- serán las oportunidades de ver filmes ajenos al “hollywoodazo” semanal.

La segunda etapa de estrenos precedidos por una gran maquinaria publicitaria se da a finales de año, con lo cual, propuestas algo diferentes, ven reducida su exhibición a tan solo unos cuantos meses.

Los estrenos muy comerciales por cierto, ensoberbecen a las agencias de relaciones públicas de algunas distribuidoras, que solicitan el envío de las críticas, con el pretexto, dicen, de llevar un control de los accesos a los screenings.

Y esta semana resulta particularmente interesante para filmes que no son la droga enajenante que nos envían y nos enviarán, semana a semana, las distribuidoras y grandes estudios de Hollywood. Para muestra basta un botón.

A la par de su exhibición en algunos complejos cinematográficos a partir de este fin de semana, “Voraz” (Raw, Francia-Bélgica, Julia Durcunau, 2016) tuvo un preestreno en el marco de la edición 62 de la Muestra Internacional de Cine de la Cineteca Nacional, que se lleva a cabo a partir del 7 de abril y hasta el 24. La película pudo ser vista también en la más reciente edición del Festival de Cine de Morelia.

“Voraz”, con su exacerbación genérica de una femme fatale millennial, respeta tanto los arquetipos sobre los que se construyen sus personajes, que el único camino a seguir es una parodia, un regodeo festivo sobre el exceso sanguinolento que hace.

Los personajes disparan sus acciones en una orgía gore y nunca se deja de lado, una suerte de reivindicación femenina al género fílmico caníbal. A la subversión también de las schoolmovies, pasando por el núcleo familiar de la protagonista, quien hace las veces de una reivindicación feminista con un claro aire post moderno.

“Justine” (Garance Mariller) es una joven que para seguir la tradición familiar, entra a estudiar veterinaria. Una de las reglas, casi postulados que le han inculcado sus padres es el no comer carne. En plena actitud adolescente decide probar lo que ha estado prohibido y aunado a un ataque que detona su furia, la chava descubrirá su verdadera personalidad. Nadie, dicen, es hipócrita en sus placeres.

El secreto del filme, radica en la explosión gráfica, y en el fondo, festiva, humorística, de las escenas y la visión feminista-heroica, superlativa, de la naturaleza del personaje.

A la película la precede por cierto, una buena campaña en redes sociales a nivel mundial y la leyenda de que en su proyección dentro del Festival de Toronto el año pasado, algunas personas del público sufrieron ataques de pánico por lo gráfico de las escenas.

No es pues para público sensible, pero sí va dirigida a un sector que conozca y disfrute el gore. Pero sobre todo, el manejo genérico que se le da. Es por tanto, un filme de nicho.

Dentro de la búsqueda de opciones cinematográficas para esta semana, cabe mencionar XX: Pasión por el Horror, que tiene también su visión femenina de los géneros cinematográficos. El filme se compone de cuatro historias, todas dirigidas por mujeres, que en términos generales, con su dosis de humor y alguna contención en la narrativa, llegan a buen puerto.

En realidad no hay una experimentación del género cinematográfico, pero si una corrección en su manejo que se agradece: Una madre que ve azorada como su hijo deja de comer luego de asomarse a una caja que le enseña un extraño, una mujer que organiza la fiesta de cumpleaños de su hija, después de ver a su marido muerto (la historia de mayor ironía y humor de las cuatro), las consecuencias de invadir un área sagrada por un grupo de jóvenes y bulleara la más ñoña del grupo y la adolescencia del bebé de “Rose Mary” son las historias que componen el filme. En cada una de ellas, hay una intención muy sutil, contenida, inherente más que experimental del rol de género y dentro de lo pesado del horror, este hecho le da un doble interés y mucha honestidad.

Dirigen las historias Karyn Kusama, Roxanne Benjamin, Annie Clarck y Jovanka Vuckovic. Opciones hay, es cosa de buscar.