imagotipo

La muerte no existe…

  • Gabriela Mora

…la gente solo muere cuando la olvidan; si puedes recordarme, siempre estaré contigo (Isabel Allende).

En efecto, basta con cerrar los ojos para traer de vuelta a esa persona que solo se adelantó en el camino, pero que con los recuerdos, enseñanzas, vivencias y actos estará siempre presente en cada uno de nosotros.

Sin embargo, cuando esa persona es arrebatada cruel y brutalmente de nuestras vidas, la situación cambia. Hoy la situación de crimen, violencia e impunidad que permea en nuestro país, desata el coraje, la impotencia, la frustración y la indignación de la sociedad, más aún, si esta situación deriva del ejercicio profesional, de la entrega y el compromiso en un intento por cubrir tareas que las autoridades no han sido capaces de realizar, como lo es la investigación y desentrañar delincuentes, esas vidas duelen hasta las entrañas, trátese de policías, militares, comerciantes, periodistas o civiles…

Hoy, luego de la situación que enfrenta nuestro gremio periodístico nacional, tenemos la obligación de unirnos en la indignación y levantar la voz: gritar muy, muy alto en afán de ser escuchados, simple y llanamente, ¡¡¡NI UNO MÁS!!!

Ante la situación, el pasado miércoles se convocó en Los Pinos a una reunión de la Conago: se trataba de que el presidente Enrique Peña expusiera su posición, la posición del Gobierno de la República. En el momento en que Peña Nieto pidió “un minuto de silencio” en señal de pesar por los asesinados del periodismo durante esta administración, la desconfianza y la solidaridad del gremio se dejó escuchar en los gritos de coraje e impotencia que reclaman “¡Justicia, justicia! ¡No más discursos…! ¡Se abren carpetas de investigación que no finalizan! ¡Que no haya impunidad!”, así los gritos de reporteros en el silencio de gobernantes de toda la República, autoridades responsables de seguridad y representantes de la sociedad civil.

Posteriormente, Peña trató de ser solidario: “Un crimen contra un periodista es un atentado a la libertad de expresión y contra la ciudadanía… Una democracia plena requiere que nadie calle su voz… Tienen razón quienes dicen que no se mata la verdad matando periodistas… El gobierno de la República está resuelto a actuar con firmeza para detener y castigar a los responsables de los asesinatos de periodistas”, hasta ahora –después de 33 ó 38 muertes desde que llegó a la Presidencia-, el presidente reacciona a las voces que piden justicia para sus compañeros, algunas de ellas que al ser anteriormente ignoradas costaron esa misma vida y ya no gritarán más el reclamo de justicia por ellos mismos…

Y para muestra, solo los últimos seis nombres de este año que, nos consta por su labor y sus investigaciones, no volverán a hablar por ellas mismas: el último, Javier Valdez, en Culiacán; Miroslava Breach, en Chihuahua; Cecilio Pineda, Tierra Caliente; Maximino Rodríguez, en La Paz y Ricardo Monlui, en Veracruz –delante de su esposa y sus hijos… 153 ejecutados desde el año 2000.

En fin, lo cierto es que debemos atender que esta vez no quede solo en palabras; a estas alturas de la situación, la lista roja de comunicadores a la que hemos de añadir activistas y defensores de derechos, ha hecho de este México un referente del caos no solo para el periodismo, igualmente para quienes se atreven a clamar justicia, como servidores públicos –militares y policías-, padres que buscan a hijos desaparecidos –realizando el trabajo que correspondería a las incompetentes autoridades-, o a defensores de derechos humanos-.

Vaya, el mismo Congreso de la Unión se ha manifestado: “Ya basta de que los periodistas mueran violentamente”; no obstante, más allá del discurso, falta aún aterrizar las medidas que de acción, los hechos inmediatos que debe tomar el gobierno para proteger el trabajo de periodistas, para proteger a las tropas, para protegernos a todos. Enrique Peña reconoció la penetración del crimen organizado en algunas instancias de gobierno y de la necesidad de garantizar la libertad de expresión… ¿Cómo señor Presidente?

Anotación al calce: Vayamos a la Recomendación número 24 -amplia y bien fundada-, que hace poco más de un año (8 de febrero de 2016), realizó la CNDH respecto al incremento de los asesinatos de periodistas en México, a la que nadie hizo caso.

gamogui@hotmail.com