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La necesidad de reflexionar sobre el fuero

  • Javier Cruz Angulo Nobara

El concepto fuero se refiere a la capacidad para juzgar a una persona en cierto ámbito, sin embargo, hoy en día, se entiende como un sinónimo de impunidad. La palabra fuero adquirió un nuevo significado cuando diversos representantes populares u otros servidores públicos utilizaron esta prerrogativa constitucional para cometer delitos o evadir la acción de la justicia.

Las ideas y teorías que sustentan el fueron no son nocivas: imaginemos que una persona se quiere postular para un cargo -o- que en el ejercicio de éste, resulta incómoda para diversos intereses o grupos de poder. La respuesta más sencilla es abusar del derecho penal y retirarlo así del cargo o de la postulación. Ésta era la preocupación cuando nació el fuero. La distorsión de estas ideas no ha tenido límites ni contornos, basta con recordar la escena del señor Julio César Godoy entrando a San Lázaro oculto en una cajuela o el intento del señor Tarín García para tomar protesta como diputado. Esos acontecimientos nos han llevado a reflexionar sobre el fuero para eliminarlo.

Las legislaturas locales se están ajustando a la realidad del país a través de la eliminación del fuero. Estas reformas legislativas son aportaciones al Sistema Nacional Anticorrupción, al concepto de igualdad y evitan la impunidad. Sin embargo, ninguna reforma legislativa es una isla jurídica, sino parte de un sistema y por ello, debe responder a la lógica del resto del orden jurídico y el juego de pesos y contra-pesos. Para llevar a cabo esto, se necesita que se implementen en todo el país fiscalías o procuradurías autónomas y garantizar que los poderes judiciales no están sujetos a ninguna presión externa o interna. La existencia de procuradurías o fiscalías que respondan a intereses fuera del ámbito jurídico podrían crear falsas acusaciones. En su caso, un poder judicial que no tenga integridad se podría volver cómplice de una acusación fabricada.

Por ello, es urgente tener en todo el país un Sistema Nacional Anticorrupción bien instrumentado y que se garantice que las procuradurías o fiscalías tienen un andamiaje institucional sólido. En igualdad de circunstancias, se tiene que avalar que los jueces y magistrados son un verdadero contrapeso de los otros dos poderes. Así las cosas, la eliminación del fuero se enmarca en todo el sistema de procuración y administración de justicia. No podemos olvidar que el abuso del poder es una tentación constante en el ejercicio de la política, solo las instituciones son capaces de frenar la arbitrariedad y el abuso. Así las cosas, la eliminación del fuero debe estar enmarcada en el fortalecimiento de las instituciones de procuración y administración de justicia para no retroceder cien años en el tiempo.

Los servidores públicos locales pueden cometer delitos federales, tales como los delitos de lavado de dinero, operación con recursos de procedencia ilícita o el uso ilícito de fondos federales ¿Qué sucederá en estos casos? Aquí aplicará la Constitución General de la República y subsistirá el trámite a que se refiere ésta, es decir, en estos casos el servidor público gozará de fuero. Como se dijo, una reforma no es un isla y, en consecuencia, se tiene que armonizar con el resto de nuestro orden jurídico, por ejemplo: en el caso del señor Duarte, la mayoría de los delitos imputados son del ámbito federal, si bien a éste ya no lo aplica el fuero, el ejemplo nos sirve para ilustrar que muchos funcionarios locales pueden estar acusados de delitos federales y, por tanto, que el fuero les sea aplicado.

En México las buenas reformas legislativas se deben de aplaudir. Ojalá el Poder Constituyente tomé la decisión de eliminar el fuero y se armonice todo nuestro sistema jurídico. Es necesario que las reformas legales trasciendan las buenas intenciones y sean una realidad institucional que trasciende la coyuntura.