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La paja en el ojo ajeno

  • Jorge Schiaffino

Indignación, frustración, desencanto y coraje son lo menos que han despertado los actos de corrupción de algunos integrantes de la clase política mexicana. La oposición ha señalado que históricamente el PRI ha sido el culpable de esta conducta en las esferas públicas y sin embargo en los años de alternancia primero en gobiernos locales y después en el gobierno federal, han dejado claro su proclividad, su doble moral y su avidez por enriquecerse desmedidamente a costa de los presupuestos públicos y de los cargos en el Congreso y en la administración pública.

Ya olvidaron los mexicanos las promesas de gobiernos democráticos de izquierda que propuso Cárdenas cuando llegó a la Jefatura de gobierno en 1997, mientras entregó los gobiernos delegacionales a grupos ambiciosos que comenzaron la rapiña y la desviación de los recursos a favor de sus militantes y a costa del buen funcionamiento de los servicios públicos y de la falta de mantenimiento y deterioro de la infraestructura urbana, situación que se agravo cuando Cárdenas dejo el cargo para aspirar a la Presidencia. Y que llegó a su máximo momento con el señor de las ligas, la senadora Padierna, los segundos pisos, la línea 12 del Metro con Ebrard.

Olvidado también la frase de “ya basta” y de “cambio” del Presidente más mentiroso y boquiflojo de la historia, que introdujo dinero ilegal a su campaña y solapó grandes corruptelas en los sectores energéticos que involucran al ya desaparecido Mouriño, a César Nava exsecretario particular de Calderón, inclusive Germán Martínez todos allegados al entonces secretario de Energía Felipe Calderón. Igualmente la desaparición de recursos del Fonden en la Secretaría de Gobernación con Santiago Creel, la trata de personas por funcionarios del Instituto Nacional de Migración en época de la señora Romero, y obras absurdas como la estela de Luz. Cambio que enriqueció a panistas de forma oscura inclusive por los famosos moches en la asignación presupuestal en la Cámara de Diputados.

Con todas estas evidencias el día de hoy a diferencia de sus antecesores, el gobierno de Enrique Peña está actuando para someter a proceso judicial a varios exgobernadores, cosa que ninguno de sus antecesores se atrevió a realizar, ambos Fox y Calderón con la falsedad y la frivolidad que les caracteriza nunca movieron un dedo para actuar con firmeza. Siempre rebasados por su ambición y protección a los suyos, motivo que hizo a los mexicanos elegir nuevamente al PRI.

En las Asambleas Estatales del PRI rumbo a la Asamblea Nacional la militancia del partido ha expresado su rechazo a los malos priistas y ha exigido a la dirigencia endurecer las medidas al interior del partido y trasladar al gobierno la intención de castigar a los malos funcionarios y someter al partido a un examen agudo de los aspirantes a cargos de elección popular y funcionarios.

Hoy la oposición lucra con la anticorrupción, cuando en doce años en el gobierno federal o 20 años en la Ciudad de México, solo han enriquecido a los próceres de la democracia y la honradez. No solo corruptos sino ineptos.

Al tiempo…
ExLegislador

jorgeschiaffinoisunza@yahoo.com.mx