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La palabra mágica

  • Palabra: Terry Guindi

La vida, una carcajada

En este nuestro tiempo, la risa es tan seria que hasta se ha convertido en una terapia, la risoterapia ¿A qué grado hemos llegado, que nos tienen que enseñar y recordar a reír?; lo que distingue al ser humano del resto de los seres vivos.

¡Qué selectiva resulta nuestra memoria! Olvidamos lo básico y recurrente en todos, incluidos nosotros mismos, la primera carcajada de un bebé, la que nos deja perplejos y llena todo.

¿Qué merece solo tu preocupación sin ocupación? Comúnmente confundimos el sentido del humor con la formalidad y el ridículo. Lo serio es distinto a lo formal y esto más distinto aún a lo correcto. Hemos llegado a aceptar socialmente la burla hacia los demás cual si ese fuese el verdadero sentido del humor.

Oscar Wilde consideraba “la vida es demasiado importante como para tomarla en serio”, Shakespeare utilizaba un capítulo cómico en sus tragedias, inconexo con la trama para desviar la atención; el llamado “comic relief”, estrategia que uso regularmente rompiendo la rigidez, bien sea en una conferencia, o en cualquier asunto cotidiano, lo que sin duda alguna arroja resultados sorprendentes.

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Te invito a hacerlo, lo constatarás. Siempre es más fácil llegar a un buen acuerdo después de soltar la presión, condición que la risa aporta, lo que debería de empezar contigo mismo; característica esencial de los inteligentes, los que nos atrevemos a reírnos de nuestros propios errores, mismos que convertimos en fundamento para levantar el vuelo.

Identificar los obstáculos de la risa es un secreto. Te aseguro que el miedo al ridículo como creencia limitante es uno de los principales. Es más cómodo y parece más “ad hoc” quejarse y llorar que reír; la risa la asociamos equivocadamente con el payaso, ignorando su gran poder para el bienestar y más aún que para tener soluciones y caminos es preciso estar y bien, con salud, actitud y aptitud.

Una de mis frases favoritas que repito constantemente “La vida…una carcajada”, ríete “de” y “con”. Que la carita feliz tan típica como amarilla, deje de ser un trillado símbolo y se haga presente en tu expresión.

¿Cuándo fue la última vez en que reíste espontáneamente? ¿Cuándo dejaste de reírte, tal vez a solas, de tus “pequeñas travesuras” y equivocaciones?

Te deseo un fantástico viaje, recuerda observar tu palabra que es mágica #piensaantesdehablar

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Twitter@TerryGuindi