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La pesadilla de Eruviel

  • Ramón Ojeda Mestre

Ramón Ojeda Mestre

El Estado de México es la entidad con mayor número de pobres, con mayor delincuencia, con peor contaminación ambiental, con el peor prestigio en materia de corrupción. En menos de noventa días, el cuatro de junio se realizarán las elecciones allí. Para todos los partidos son elecciones cruciales para los candidatos que compiten, más, pero para el gobernador del Estado se han convertido en la peor pesadilla de su vida. Si no mete las manos en la elección, malo, si las mete, malo. Si la “justa” sufragal es ganada por la oposición, mal y si la gana su partido, malo.

Es tan complejo y resbaladizo el escenario y sus laberintos de Dédalo, que prácticamente en ninguna de las variables quedaría el gobernador indemne. Para decirlo claramente, Eruviel con todo y su nombre de arcángel, ya perdió, de entrada, no importa quién gane. Tiene que lograr un clima de mediana tersura y armonía, sin feminicidios o explosiones de Tultepecs para que no se le tense el tejido electoral, que de por sí viene ya como cuerda de violín. Esto es, el gobernador, en su momento de mayor debilidad política, puesto que no logró que su figura se presidencializara, tiene que manejar el lance en que el mero mero y su partido se juegan, como todos han dicho, no nada más la silla de Toluca, sino la de Palacio Nacional. Eruviel llega muy desgastado y exhausto políticamente.

En realidad, solo hay dos candidatos a la gubernatura del Edomex: la del Partido del Movimiento Regeneración Nacional, Morena, y todos los demás. Es decir, no se trata de ver quién gana, sino de ver quién pierde. Y el primero en perder ya fue el propio Eruviel, a quien los demás precandidatos presidenciales le pusieron descarriladores desde el primer día y tan efectivos, que prácticamente no ha tenido una fecha sin tormentas, por lo que llega a esta etapa con un rostro de hastío y desangelamiento. En el caso de él, de desarcangelamiento.

El cometido político para Eruviel es: 1.- Que no gane la maestra Delfina Gómez Álvarez, candidata indiscutible de Morena, 2.- Que no haya violencia en el camino. 3.- Que gane el candidato de su partido, Alfredo del Mazo Maza, 4.- Que la candidata del Partido Acción Nacional, Josefina Vázquez Mota, le quite cuantos votos pueda a la otra candidata mujer, quien, para colmo de males, va arriba en las encuestas reales. 5.- Que el cinco de junio no se incendie el Edomex por haber quedado todos y todas enojados con el gober, incluido el de su partido, 6.- Que no permita que le rayen aún más el cuaderno al Presidente de la República. 7.- Que aliados indispensables, como Antorcha Campesina y los sindicatos orgánicos no se le alebresten en el camino, 8.- Que no se quiera pasar de listo y convertir la elección del Edomex en un nuevo fasttrack a la candidatura presidencial, 9.- Que al final del día, todos sientan que ganaron aviada para la madre de todas las elecciones del tres de junio de 2018, y 10.- Que lo dejen llegar al final de su mandato en la silla de Toluca, para luego recibir una modesta recompensa en el ámbito federal. Más o menos.

Hay algunos problemillas. El primero es que el dinero ya se le acabó y está endeudado hasta niveles de insomnio. El segundo es que el de Hacienda es Meade y no es un priísta dúctil, así que no contará con él para oxígeno extraordinario. Sin embargo, el principal de los problemas, será que su vecino jefe de los cedemexinos, el otro arcángel del copetito engominado y promotor de las incineraciones de basura, va a meter recursos y operadores sin medida ni clemencia, pues también tiene sus palpitaciones. Qué pesadilla para Eruviel.
rojedamestre@yahoo.com