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La polarización y el encono deben quedar atrás

  • Mireille Roccatti

Mireille Roccati

“Ab imo pectore”**

Entre los saldos de la reciente elección que aún no termina formalmente porque falta que se desahoguen las impugnaciones en los tribunales electorales, se encuentra un clima de división y una percepción de enfrentamiento, en buena medida al excesivo triunfalismo de quienes se vieron favorecidos por los resultados pero sobre todo por la agresividad de las campañas de “guerra sucia” que como nunca antes caracterizaron los comicios.

En colaboraciones anteriores enfatice la necesidad ineludible de troncar las campañas de odio, que privilegiaron el insulto, la diatriba, la infamia, la calumnia, la difamación, por unas de dialogo y debate, de propuestas, de contrastes de programas de gobierno, la verdad sea dicha, las voces que llamaron a la cordura fueron desoídas e ignoradas y la polarización y el encono se impusieron como percepción social.

Hoy, los ganadores en su mayoría, saborean la revancha y la venganza. Y no, nada más lejos en mi llamado, a que se perdonen y olviden los actos de corrupción y que no se castiguen los saqueos al erario o los negocios turbios al amparo del poder. En esos casos, debe aplicarse estrictamente la ley y que prevalezca el Estado de Derecho.

Lo que sostengo, es que no le ayuda a México, un clima de división y enfrentamiento, a prolongar un enfrentamiento entre ganadores y perdedores, sin que ello, implique tampoco, abandonar principios y la singularidad propia de cada formación partidaria. Los perdedores, en este caso el PRI, deben reconocer su derrota, felicitar al ganador y asumirse como oposición leal.

Los ganadores, especialmente el PAN y en donde fueron en alianza el PRD, deben ser en la victoria racionales y entender que los contendientes, son eso, adversarios, no enemigos. Y sobre todo, los participantes en los comicios, sin excepción, deben tener presente que en política, ni los triunfos, ni las derrotas son para siempre.

La coyuntura actual de nuestro país, es difícil. El crecimiento económico sigue prácticamente estancado en un 2.5 por ciento; por muchos factores, el peso sigue perdiendo valor frente al dólar; el petróleo no recupera valor en los mercados y la desigualdad y la pobreza, continúan siendo el principal problema que aqueja a nuestra sociedad.

Porque debemos privilegiar el bien de México y es necesario que estemos unidos para superar las dificultades coyunturales, pero sobre todo para construir juntos un futuro mejor para nuevas generaciones, requerimos superar y dejar atrás los enconos propios de una campaña electoral. Es necesario estar unidos en lo esencial, porque estoy cierta que a todos nos une el amor a México.
**“desde el fondo del pecho”