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La política me da más risa

  • Yazmin Alessandrini

  • Son mujeres, son políticas… son madres

Misión compleja la de ser madre, sobre todo en este mundo moderno, donde las mujeres, quizá forzadas por las circunstancias pero también impulsadas por éstas mismas, no conformes con el papel ancestral que les fue asignado, han buscado desmarcarse del estereotipo natural que las identifica y con mucho esfuerzo hoy las tenemos desempeñado roles que no hace mucho tiempo nos hubieran parecido inimaginables.

Un claro ejemplo de lo anterior lo representa la diputada local perredista Elizabeth Mateos Hernández, presidenta de la Comisión de Atención a Grupos Prioritario y Vulnerables de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) y ex delegada en Iztacalco, quien tiene muy bien definidos sus compromisos políticos y familiares. Y aunque a veces la agenda política es demandante, siempre procura disponer de tiempo para jugar a la pelota, ir con su familia a algún parque de diversiones y hasta para jugar Xbox, sin olvidarse que en ocasiones hay que cantar algunas canciones infantiles (de Cri-Cri, de Luis Pescetti o las clásicas tonadas de cuna).

Y en un chip muy similar al de la diputada Mateos Hernández, se encuentra la presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), Lorena Cruz Sánchez, quien es madre de una pequeña de cinco años de nombre Regina a la que procura inculcarle valores como la igualdad, la honestidad y la responsabilidad. Entre las dos pasan largas horas pedaleando la bicicleta, armando rompecabezas, iluminando libros para colorear y saliendo frecuentemente tanto al cine como al teatro.
CUANDO LOS HIJOS CRECEN LA RESPONSABILIDAD PERMANECE

Patricia Mercado Castro, excandidata a la Presidencia de la República y actual secretaria de Gobierno de la Ciudad de México, también es una mujer política que ha sabido desempeñar su rol de madre de manera por demás atingente y exitosa. Con sus hijos, Ximena y Horacio, que actualmente tienen 27 y 25 años, respectivamente, cuando eran niños vivió junto a ellos un proceso inolvidable al educarlos e inculcarles valores como el respeto a las diferencias y la integridad de los otros pequeños, aunque al mismo tiempo consideró esencial que siempre fueran unos chicos disciplinados y responsables con sus tareas y compromisos. Cuando llegaba la hora de dormir, a la Secretaría de Gobierno de la CdMx le gustaba leerles historias de Anthony Browne como El Gorila y Willy el tímido, pero también les leía las biografías de personajes importantes como Albert Einstein y Marie Curie.
MÁXIMA ES LO MÁXIMO…

Quien aún está disfrutando la adrenalina y el regocijo de ser madre de una bebé es la presidenta nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Alejandra Barrales Magdaleno, pues su hija Máxima apenas tiene dos añitos de edad, por lo que todavía no es momento de intentar inculcarle nada, pero Alejandra desea que su pequeña crezca con el valor de siempre decir la verdad, respetar y tener límites, pero sobre todo que su máxima premisa sea el amor, para que pueda tratar a todos con cariño y respeto. Pero mientras llega el momento de que la nena crezca y aprenda, las dos pasan muchas horas jugando con un osito, a la quinceañera, a la princesa… aunque el gran reto en estos momentos para la mamá perredista es aprender a actuarle los cuentos a su hija.

Y si tener una hija es una dicha inconmensurable, imagínense tener tres, como es el caso de la gobernadora de Sonora, Claudia Pavlovich Arellano, quien gracias a Ana, Claudia y Gabriela ha tenido que pasar por triplicado por el proceso de educar a tres pequeñas, a quienes desde muy chiquitas les inculcó a respetar a los demás y a ellas mismas, a ser tolerantes, generosas, persistentes trabajadoras y que nunca se pongan techos de cristal porque considera que poseen el potencial necesario para alcanzar todos sus sueños.

Por último, la magistrada Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Silvia Gabriela Ortiz Rascón, recuerda que ella le inculcó a sus hijas los valores familiares y que constituyen una verdadera enseñanza como son el trabajo, el esfuerzo y la constancia como la única vía de alcanzar el éxito. Al recordar las horas de esparcimiento junto a sus pequeñas, explica que sus juegos predilectos eran los de mesa como el Scrabble, el Maratón, Serpientes y Escaleras, y
Monopolio.

A estas bellas madres y a todas las demás que también viven inmersas en el mundo de la política… ¡muchas felicidades en su día!