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La realeza y sus responsabilidades económicas

  • El mundo de la realeza: Mariana Vargas Ruiz

Hola queridos lectores, les saludo y les comento en este artículo está mi opinión de cómo deberían ser las responsabilidades económicas de la realeza. Sé que es un tema de debate en sus respectivos países y los Gobiernos, así como los pueblos que apoyan este sistema deben “democratizar”, por decirlo así, a las casas reales.

¿A qué me refiero? Mucha gente me ha escrito y me ha hablado sobre el porqué permanece este sistema feudal de Gobierno. Primero debo aclarar que con la palabra “democratizar” me refiero a que las casas reales deben ser conscientes del tiempo de crisis económica que estamos viviendo.

Es ilógico pensar que un rey es un “dios” o un “semidiós” como así consideraban al recién fallecido rey de Tailandia, más por algo la gente en su país le llora. La supervivencia de las monarquías, como en otras ocasiones he comentado, dependen del comportamiento de sus miembros.

Algunas son monarquías constitucionales -más esto no basta- y, aunque usted no lo crea, hay monarquías todavía absolutas. La realeza, me refiero en general, debe estar a la altura de las circunstancias.

Es cierto que ciertas ceremonias tienen esplendor y pompa como en Holanda y Reino Unido, pero esto forma parte de tradiciones históricas y atrae turismo, aunque también ganancias a estas casas reales.

Estas ya deberían adaptarse a este milenio con más reformas, tanto constitucionales como económicas. Deben de ser responsables de sus deberes, algunos con hacienda, otros con sus gastos y cumplir con este deber.

Estas reformas deben de ser estudiadas cuidadosamente, es decir, al hablar de un pueblo o país monárquico que tiene ciertas tradiciones, estas casas reales deben aceptar un modo de vida digno y responsable.

Se necesitan reformas en cuanto, por ejemplo, a los gastos excesivos que los royals tienen, sobre todo frívolos, como vacaciones, el uso exclusivo de ciertas propiedades y hasta de aviones y barcos. Dagbladet, periódico noruego, descubrió que el príncipe heredero alquila parte de sus propiedades ilegalmente.

Yo apoyo al príncipe porque creo que tal vez no fue informado de cómo se debía llevar este tipo de negocio. Y el príncipe dio una disculpa y se espera que se aclaren las cosas.

Puedo poner como ejemplo que muchos artistas -y particulares- dejan los asuntos de contabilidad en manos de su contador y muchas veces los defrauda. Así es que debemos estar todos al pendiente de nuestras administraciones. Los royals tienen asesores, pero supongo que no todos son leales.

O tal vez el Gobierno debería capacitar a la misma realeza con un enlace entre ellos mismos para asesorarlos. Ahora, en este caso, vemos el poder que como prensa tenemos, el poder de investigar, y se puede decir, de presionar. Sabemos que Dagbladet investigó, que ejerció su derecho a libertad de expresión. Y podemos asegurar que el príncipe, de manera modesta, dio una disculpa. Ya veremos cómo se aclara este asunto.

Esto no es una crítica, simplemente deseo yo en particular, como los mismos noruegos, que haya una aclaración de este error y se corrija. La monarquía noruega es muy popular y el pueblo respalda a su
realeza.

En Holanda hay críticas hacia la vida lujosa de sus reyes. Ahora, tras ciertos escándalos, se comenta de una próxima asignación real para cuando la princesa heredera Amalia cumpla 18 años. El Gobierno aprobó, pese a algunas protestas, que cuando la futura reina alcance la mayoría de edad, en aproximadamente cinco años, recibirá como “sueldo” la cantidad de 1.5 millones de euros al año.

Insisto que los royals deben asesorarse y mirar, de vez en cuando, hacia abajo. Ella, que ahora tiene 12 años, es muy joven, pero sus padres, los reyes, deben tomar muy en serio su cargo de monarcas constitucionales y aceptar las sugerencias de su Gobierno.

En Gran Bretaña, por ejemplo, hay más lujo. Londres está sometida a una vigilancia total, es una ciudad “Big Brother” porque temen atentados. Yo pienso que “quien nada debe, nada teme”. La reina tiene su fortuna personal, y para asuntos de Estado como ceremonias, a veces usa sus joyas, el trono y corona reales.

La reina paga impuestos desde aquel “annus horribilis” de 1992. Y he aquí que, pese a todo, es una monarca muy querida. Pero retomando el tema sobre el porqué subsisten las monarquías, puedo agregar que los royals se dan a querer, y cuando no lo es así, tenemos como ejemplo el caso de Nepal, quién abolió su monarquía tras el asesinato penoso de toda la familia real y el destronamiento de un rey impopular, Gyanendra, quién se apoderó del trono tras la muerte de su sobrino, Dipendra, quien murió reinando solo dos días y estando en coma. La realeza siempre dará de qué hablar. Y ¿usted qué opina?
mariza74201122@hotmail.com