imagotipo

La realidad mexicana ante la visita del Papa / Horizonte Económico / David Colmenares Páramo

  • David Colmenares

Desde luego que lo más importante esta semana es la presencia del papa Francisco en nuestro país, su visita a lugares simbólicos de algunos de los males o los problemas que más nos dañan, como Morelia, Ecatepec, Ciudad Juárez y San Cristóbal de las Casas. Primero, debemos tener claro que Francisco es más que un líder religioso y un Jefe de Estado; es un ser humano, un hombre bueno e inteligente, comprometido con los pobres y los que padecen injusticias. Ha sido un motor de concertación y paz, como el reencuentro político entre Cuba y Estados Unidos.

A México trajo esperanza y un claro mensaje de tolerancia, como lo demuestra su encuentro con al Patriarca de la Iglesia Ortodoxa en escala previa. México es una de las naciones con mayor población católica; también es cierto que cada vez es menor ante el crecimiento de otras religiones, pero también de quienes no profesan ninguna. Finalmente, lo importante es la tolerancia.

En fin, ya habrá tiempo para analizar los mensajes de Francisco, que ha marcado ya un hito en la historia de la Iglesia católica, dejando detrás el oropel y las frivolidades que tanto daño le han causado, como lo señaló hace unos días Ernesto Cardenal.

Pero de eso ya se ha escrito, incluso por especialistas que conocen sobre el tema. Violencia y desigualdad resumen la imagen que existe de nuestro país en este momento: días antes de su llegada, sucede lo de “Topo Chico”, no hace mucho lo de los cinco jóvenes secuestrados por otra Policía Municipal en Veracruz; algunos periódicos llevan un recuento diario de los muertos por la violencia; se despide gente sin darles alternativa de empleo, e incluso el Banco Mundial acaba de destacar que son ninis los que abundan en las filas de la delincuencia.

Un tema que ya es inquietante, más allá de los promedios, está en los precios de las medicinas: aumentan todos los días, dejando la salud de los mexicanos de lado.

Por otra parte, desafortunadamente en casi todos los indicadores o estudios internacionales sobre criminalidad, impunidad, derechos humanos, desigualdad, pobreza no salimos bien. Sea en Oxfam, CEPAL, Coneval, UDLA, ONU, etcétera.

Finalmente, comentar que hay una serie de televisión en Netflix que se llama Vigilando al Turista, trata sobre el caso, los timos y la violencia contra los turistas en las principales ciudades del mundo. El primero es sobre Roma, ciudad llena de estafadores y de ladrones, que engañan y asaltan a los visitantes, pero el que me impresionó es el de México, donde el tema central es el de los taxis piratas, y el de los secuestros rápidos. El equipo de investigación llegó a Tepito, donde encuentra un santuario de la Santa Muerte, contacta con alguien que lo conduce a ver en acción a un falsificador de perfumes que confesó vender 300 a la semana, un taxista que recién salió de la cárcel porque mató a un hombre, pero ya está libre. Un policía corrupto que lo contacta con un secuestrador exprés que maneja un taxi, a quien entrevista y les relata su modus operandi y su principal arma, el miedo, miedo que llegó a experimentar el equipo que hace este programa.

Ojalá la visita del Papa, sus mensajes, su tolerancia, su sencillez, su acercamiento con la gente y su compromiso con los pobres, sirvan para el futuro de este país.
brunodavidpau@yahoo.com.mx