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La salud mental del adulto mayor

  • Salud: Dr. Jonatan Escobar

La atención psiquiátrica del paciente anciano, añoso o de la tercera edad es en esencia completamente distinta a la que requiere un adulto que aún no entra dentro de la senectud, tan es así que dentro de la psiquiatría existe la alta especialidad denominada psicogeriatría, que precisamente consiste en aquella parte de la psiquiatría que se enfoca en el tratado y atención del anciano que cursa con dificultades y problemas en torno a su salud mental.

Ya en columnas previas he mencionado la vulnerabilidad que estriba en el anciano, sin embargo también he hecho de su conocimiento querido lector que existe un fenómeno denominado envejecimiento exitoso, el cual consiste en que una persona de la tercera edad fisiológica y psicológicamente puede funcionar de manera similar a como lo hace un adulto joven.

Sin embargo lo anterior resulta poco frecuente, por norma general acontece el denominado envejecimiento normal, en el cual existe un declive de las funciones fisiológicas y cognoscitivas de las personas sin que lo anterior interfiera de manera significativa en el devenir de su independencia en la vida diaria.

Para retomar el tema central de la presente columna he de mencionar que la atención psiquiátrica y psicológica del paciente añoso presenta ciertas particularidades, las tasas de ansiedad y depresión aumentan de manera significativa en la tercera edad, el anciano suele enfrentar con relativa frecuencia pérdidas significativas o cual incluye el fin de su etapa laboral en el mejor de los casos con la consecuente jubilación, pérdida de amigos y familiares cercanos, mermas en la salud asociados a ciertos cambios degenerativos que acontecen con la edad, entre otras instancias que en general condicionan ciertos cambios en la vida del anciano que, hasta cierto punto, imponen un reto, y como ya se mencionó también una pérdida. El abordar al anciano que presenta algún tipo de dificultad con lo que respecta a su salud mental implica todo un reto, en primera instancia se debe de considerar todas aquellas enfermedades que le pueden acompañar para el momento en el cual solicita algún tipo de apoyo psicológico.

En efecto las enfermedades médicas imponen un estrés adicional al organismo que puede empeorar la instancia psíquica desgastada del anciano, de tal suerte que el anciano debe de ser abordado por un equipo multidisciplinar que no solo incluya médico psiquiatra, si no también médicos generales, familiares o geriatras que tomen medidas encaminadas a atender la salud física del anciano al tiempo que su salud mental es atendida por el personal sanitario correspondiente.

Existen padecimientos crónicos y degenerativos frecuentes en la población anciana como lo son los síndromes demenciales, actualmente denominados deterioro neurocognitivo, dicha entidad afecta algunas de las funciones mentales consideradas como de orden superior incluyendo el comportamiento social, la memoria, la habilidad para realizar áreas complejas, el cálculo, la abstracción, entre otras

Evidentemente el síndrome demencial afecta la calidad de vida y auto-dependencia del anciano, por ende muchas manifestaciones psiquiátricas acontecen con ésta enfermedad destacando la depresión, llegando incluso a darse cuadros psicóticos que dan lugar a que el anciano  presente determinados errores de juicio y conducta como tornarse irritables y llegar a agredir a terceros.

A través de los párrafos previos quisiera advertir al lector que los problemas en la salud mental del anciano son frecuentes, ya que éste es un ser vulnerable, por otro lado la atención de éste tipo de situaciones amerita la evaluación inmediata por un profesional en la materia, de tal suerte que si usted sospecha que algún familiar o conocido suyo de la tercera edad presenta dificultades con lo que respecta a su salud mental considerar que éste amerita la atención pertinente de manera pronta para evitar en el futuro complicaciones derivadas de las enfermedades mentales del
paciente de la tercera edad.