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“La sazón de los decretos”

  • Palabra: Terry Guindi

Variedad es sinónimo de sabor. La pasión sentida por los decretos del corazón, es innegable. Los ingredientes necesarios a disponer en esta mesa de cocina, cual si fueran especies imprescindibles son: ¿qué quieres?; ¿dónde lo quieres? Y su por qué.

Aderezan el guiso, el amor, la suerte y tal vez el más importante, la paciencia. Al elegir esto estamos tomando la decisión de aquello de lo que nos queremos alejar o nos disgusta.

En la actualidad nuestro apetito por las sensaciones cada vez más fuertes nos lleva a la prisa, a olvidar el placer de degustar despacio llenando la boca de todas las combinaciones que la cocina da desconectando así cuerpo y alma.

Exigimos como si pudiéramos, al Universo, a nuestro entorno, una respuesta casi inmediata como si fuera comida rápida, tan distante de lo que hacían nuestras abuelas y madres con las recetas familiares, o los grandes chefs en algún restaurante. La paciencia infinita lleva siempre aparejada resultados inmediatos, el tiempo solo existe en nuestra prisa, en la inteligencia de que las cosas se dan una a la vez.

Recordar a las abuelas en aquellas fiestas familiares nos lleva inevitablemente a la tradición, al conocimiento y a ese refinamiento que se nos ha dado toda la vida; considéralo así esa sensibilidad es la que requieres para sazonar tus decretos.

La decisión de decretar es comparable también a la alternativa escogida como menú, las posibilidades y el gusto por complacer y agradarnos. Es una decisión que requiere introspección y análisis profundo.

Es necesario ir probando paso a paso el platillo, reinventarlo con el arte de agregar una pizca de aquello o de lo otro; la sal siempre se agrega poco a poco, se va probando al igual que los decretos. Observar a muchos agregar condimentos sin probar nos lleva indubitablemente a suponer que dejan de intentar el placer de
experimentar.

La creatividad es siempre una parte esencial, a nadie le sale el guiso igual a otro, ni al que él mismo elaborará mañana. Creatividad, ingenio, talento y espontaneidad llevan a desarrollar variantes muy interesantes. El viaje de los sentidos, de los sabores, sin apuros, es dejar que las cosas tomen su tiempo, éste tiene un hilo conductor muy semejante a los decretos y a sus sensaciones.

Comparte estas clases de cocina tan peculiares, saboreando paso a paso cada uno de tus decretos, éstos deben cocinarse con tranquilidad y calma e ir agregando lo que se te ocurra, lo que te gusta, haciendo a un lado lo que te disgusta. Si lo sazonas te irá mejor.

¿Cómo sazonas tus decretos? Recuerda que la palabra es mágica y es lo que le da el maridaje a todos los ingredientes de un suculento platillo.

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twitter@terryguindi