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La última palabra

  • Cuadratura: Enrique pardo Genis

“Vivimos en una sociedad en la que la mujer debe ser buena onda”

En un México de machos, fabricados ideológicamente por mujeres, encuadramos al género femenino como la eterna víctima de la brutalidad masculina. “Basta de hipocresías,” decía el magistrado Jorge Castelli, al tiempo que exponía con claro sustento legal un argumento sólido, desenmascarado y objetivo, que dejaba al descubierto los ánimos de defensa hacia la mujer fundamentados en la moda y los prejuicios. Por otro lado, tenemos a la antítesis que es el magistrado Andrés Vidal, visceral defensor de la causa contra la violencia de género, quien siempre verá sesgada su visión en tan delicado tema, anteponiendo la justificación de la defensa de la débil mujer por el maltrato de sus monstruosas parejas. Pero eso sí, es el personaje más empático de la obra y quien seguramente se convertirá en el héroe del público, solo si se percibe la obra de forma superficial.

¿Que a qué obra me refiero? A “La última palabra”, puesta en escena que aborda la violencia de género con un caso concreto de homicidio. Dentro del crew de deliberadores se encontraba una mujer, alguien a quien le daban voz, pero no tenía voto. Adriana Llabrés, quien le da a la doctora Macela Araujo confesó: “sabía que era un personaje que iba a caer muy mal”. Y yo te digo que no… No a todos… A mí me encantaste Marcela. Adriana creó un personaje fundamental para la obra, tan fundamental como el de los magistrados Castelli y Vidal; aunque claro, que la agravante es el hecho de que la doctora Araujo es mujer.

No me dedicaré a contarle la obra, pero quiero contarle algunas cosas que me dijeron sus personajes. Por ejemplo, Pablo Perroni habló de cómo llegó al elenco: “Desde que leí el texto se me hizo muy inteligente, muy interesante y dije por supuesto. Y con el equipo creativo estaba increíble, dirigidos por
Angélica Aragón, con Roberto D’Amico, que lo conozco desde hace mucho tiempo.”

Además, el actor se desmarca del personaje. “No tiene absolutamente nada que ver conmigo. Él está defendiendo a la mujer. Él, desde el principio y hasta el final está convencido que fue en defensa propia (el homicidio), sin embargo podría parecer que es feminista, que está a favor de las mujeres y se comporta a veces como un verdadero patán con la única mujer que hay en la sala”. Por ello Pablo califica de incongruentes y brillantes las características de su personaje.

Por su parte, Adriana Llabrés me contó su personaje es muy diferente a todo lo que ella había hecho, pues es más estructurado y más firme. “Creo que me costó un poco de trabajo porque sentía que iba a caer muy mal.”

Respecto a la obra, habló de los 4 puntos de vista que se debaten en el escenario ante el mismo caso. “El del personaje de Pablo Perroni, Vidal, parecería que, es lo más cercano a lo que yo quiero (Mariana), y es el que más defiende a las mujeres, pero es el que siempre está molestando con cosas machistas, con actitudes misóginas.”

Por su parte, Perroni habla de las posturas que tienen voto y cómo éstas se ven influencias por las palabras de la juzgada al final. “Son tres posturas completamente válidas. Eso es interesante y por eso es importante hablar del tema, porque los tres magistrados tiene un punto de vista y se están sustentando en la ley… solo es un cuestión de percepción y lo que gana, el veredicto, es la última palabra de Diana Belén (a quien están juzgando).

Sin más, anímese a ver la obra. Está todos los lunes a las 6 p.m. y a las 8:30, hasta el 26 de septiembre, en el teatro Milán.

Viva la vida y sea feliz.

Twitter: @EnriqueParGen

Correo: kikenis@yahoo.fr