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La vida es una gran tipa II… / Gabriela Mora Guillén

  • Gabriela Mora

Pues así de prisa, se acabó el mes de enero y como todos los años durante estos 53 que he deambulado por este bello mundo, comienzo la aventura de los 54 apenas iniciados.

He de confesar que retomo el título de este artículo -cosa que no acostumbro hacer-, de aquél publicado el día 19 de octubre del 2003… Entonces, recién conocía una hermosa canción de trova –“Hoy comí con el abuelo”-, y la frase, esta frase, me robó el alma… Y sí, desde entonces ha sido ésta una filosofía de vida que a decir verdad, en ocasiones me cuesta mucho aceptar.

Estoy consciente de mi inconciencia al abusar de este espacio para referir un cumpleaños más; sin embargo, es tanta la emoción por estar, y fueron tantas y de tal profundidad las vivencias pasadas durante el año 53, que he decidido hoy compartir mi gratitud y agradecer la oportunidad de ser, de estar, de vivir… Eso sí, en la sensatez de saber que algún día esto será un memorable homenaje a las grandezas de que privilegiadamente Dios y esta Gran Tipa me han deparado.

Y así las cosas, no pretendo devorar este espacio filosofando las bondades, los asegunes y las vicisitudes de la vida, de mi vida, que algún día ha de llegar a su final; no me resta más que reconocer la fortuna de continuar el trayecto con salud, rodeada de amor, conociendo el éxito y el fracaso, pero eso sí, siempre con el ímpetu de luchar, levantarse, aventurar y seguir el camino conforme al ejemplo de mis padres, con la complicidad de mis hermanos, la paciencia de mis hijos, la solidaridad familiar, el amor de mi compañero de vida y el tesoro que encuentro en quienes me han dado oportunidad de compartir el milagro de la amistad… ¡¡¡Esto los incluye a todos!!!

Ahora sí, pasando a otro tema más emotivo y que a todos incumbe, se acerca ya la llegada de ese hombre, líder revolucionario de la Iglesia católica, que está por visitar este México nuestro, y aunque para muchos el tema no es de mayor atención y su presencia no implica mayor cosa, sabemos que el pueblo mexicano es uno de los más católicos de orbe, lo cual nos lleva a concluir que gran parte de nosotros esperamos ya su arribo y con él sus valientes, honestos, polémicos, profundos y claros mensajes que tanto han hecho reflexionar al mundo desde que asumió su función: El papa Francisco…

He ocupado ya varios espacios en este medio para tratar diversos temas a los que este Vicario de Cristo se ha referido: la pederastía dentro de la iglesia católica, el papel de las familias en la sociedad moderna, el matrimonio homosexual, la anulación del matrimonio, la juventud, los inmigrantes, incluso ha abordado temas políticos; pero además, desde que asumió su Pontificado en marzo del 2013, Francisco ha visitado las más diversas regiones del orbe como Tierra Santa, Turquía, Corea del Sur, Sri Lanka; Filipinas, Ecuador, Bolivia, Cuba, Estados Unidos, República Centroafricana, Uganda, y en breve nos toca, ¡¡¡México!!!

Entre los temas a tratar por Jorge Mario Bergoglio en nuestro país, se mencionan el tráfico de armas y el terrorismo, la situación de los indígenas y la pobreza, se contempla nuevamente un mensaje a los migrantes, e igualmente habrá de referirse a los feminicidios en México.

Hemos de reconocer que Su Santidad Francisco ha sabido sorprender al mundo con su característica humildad, su adhesión y compromiso con los pobres que incluye desde a los más marginados, hasta a quienes sufren la discriminación y el exilio, mostrando siempre un sinfín de gestos propios de su sencillez, como la decisión de adoptar su residencia en la casa de huéspedes del Vaticano y no en la residencia papal como lo hacían sus antecesores desde 1903.

Poco después de ser elegido Papa de la Iglesia católica, fue considerado por la revista Time entre las 100 personas más influyentes, incluyéndolo en el grupo de los líderes del mundo, además de haber sido nominado “persona del año” 2013.