imagotipo

La vida pública y la vida privada de la realeza

  • El mundo de la realeza: Mariana Vargas Ruiz

Siempre que una, como historiadora y periodista, investiga un tema, trata de que sea de un gran interés para los lectores. Hoy les comento cómo la realeza debe llevar su vida pública y privada. Es tradición, para la realeza, llevar dos diarios: uno para escribir sobre sus actos oficiales como visitas de Estado, audiencias, recepciones de gala e informales, viajes a provincias, etc. Y deben llevar un diario privado, donde explican su vida diaria, qué comieron, a quienes vieron; si son niños o jóvenes, a que fiestas fueron o reuniones, sus gastos personales, etc.

Su vida pública es criticada por nosotros, los medios de comunicación, y juzgada por nuestros lectores o televidentes y, claro, por los historiadores. La mayoría de las personas no saben que en público la realeza debe de tener una disciplina y un estricto comportamiento. Aunque a veces la seriedad parece aburrimiento.

La educación es parte fundamental que tiene todo príncipe y princesa. Y ahora que les escribo de su vida privada y pública, regresémonos por ejemplo, al siglo XIX, donde la reina Victoria llegó incluso a publicar parte de sus diarios. Cuando su primer ministro, Benjamín Disraeli la llegó a felicitar (él también fue escritor) la llamó, para placer de la reina “mi colega”.

Tras la muerte de la soberana, en 1901, su hija menor Beatriz quemó parte de sus diarios, ya que estos contenían información de la vida sexual de la
monarca.

Y ahora, tanto los historiadores como nosotros los periodistas, dedicamos parte de nuestro tiempo a leer esos diarios que ahora son publicados por los escritores especialistas en estos temas. Y yo también dedico parte de mis investigaciones estudiando la vida de tantas
personalidades.

¿Quiénes de ellos (las familias reales de esa época) se iban a imaginar que nosotros leeríamos en la actualidad sus diarios? Un ejemplo de que si temían eso es la familia del zar Nicolás II de Rusia, quien fue asesinado con su esposa, hijos y ayudantes, y llegaron como la zarina a quemar cartas y documentos, aunque no los quemaron todos.

Ahora sabemos que Nicky y Alix, los zares, tenían una vida sexual activa y dormían en un mismo cuarto, que su preocupación mayor fue que su hijo y heredero, Alexei, sufriera de hemofilia, que Rasputín surgió en la corte porque él sabía cómo “sanar” al heredero, en fin, que en esa época las enfermedades de la realeza eran secretos de
Estado.

Imaginémonos la angustia de un padre que es zar, y una madre que es zarina, estando en actos oficiales y teniendo que callar su preocupación por que su hijo, su único hijo varón, estaba sufriendo de dolores y que podía morir en una hemorragia sobre todo, interna. Estamos hablando de principios del siglo XIX. Callar, sufrir, obedecer al protocolo, fingir no estar preocupados, aparentar… debió haber sido muy duro y muy difícil para los padres callar y las hermanas del zarévich no podían hablar tampoco. Y el “amigo”, o sea Rasputín, llegó a tener una influencia sobretodo en la emperatriz y esta manipulaba a su esposo, el zar. Nicky era un hombre de carácter débil, y esto se reflejó en su Gobierno y no querer oír consejos de dos grandes estadistas: Sergei Witte y Pedro Stolypin.

Cuando la realeza le aconsejó al zar poner “en su lugar” a su mujer, el monarca estaba tan enamorado de su esposa y esto, aparte de que no miró hacia su pueblo, cuyas condiciones de vida socialmente y económicamente, eran un desastre.

El zar fue débil como esposo, como monarca quería seguir el consejo de su extutor el señor Povedonosets, quien le enseñó que “Rusia debía ser gobernada por una mano de hierro”.

Inútil el consejo y erróneo. El éxito del reinado de Alejandro III, padre de Nicolás, fue que éste tuvo un coraje, determinación y carácter para ser un “monarca absoluto”. Nicolás fue educado en el siglo XIX, a finales y su reinado abarcó el
periodo de 1894 a 1917.
ÉPOCA ACTUAL

Ahora, gracias a internet, surgen los comentarios como ahora que los reyes de España, Letizia (a quien felicitamos por su cumpleaños número 44 este 15 de septiembre) y Felipe, llevaron a sus hijas a su primer día de escuela tras el periodo de vacaciones. El monarca español manejando su propio coche.

En cuanto al príncipe Alberto II de Mónaco, él es un buen representante de su país. Digno monarca, como soberano discriminó a su hija Gabriela por ser mujer para cederle la herencia al gemelo de Gabriela, Jaime, quién por ser varón, será el sucesor de su padre.

Debo decir que Alberto cumple sus deberes como soberano, y que, públicamente, reconoció tener dos hijos fuera de su matrimonio, Grace Jazmin, veinteañera, con una examante y que usa el apellido Grimaldi, y un hijo mulato, Alexander Grimaldi. Aceptó públicamente haber tenido estos hijos que no pueden heredar el trono, pero él les da manutención.

Por no criticar a sus sobrinos y hermanas, que han llevado vidas indiscretas. Pero la realeza son gente con dinero y poder y algunos de ellos son príncipes que trabajan por el bienestar de sus pueblos, aunque haya excepciones. Y usted ¿Qué opina?

mariza74201122@hotmail.com

Facebook: Mariana Vargas Ruiz.