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La violencia de pareja | Dr. Jonatan Escobar

  • Salud: Dr. Jonatan Escobar

En ocasiones, los conflictos entre las parejas son frecuentes, son desencadenados por diversas circunstancias, siendo más prevalente en nuestro medio los aspectos económicos y financieros, sin embargo los roces y discusiones que nacen el seno de una relación estable suelen ser necesarios, brindan la oportunidad para aclarar ciertas dudas y diferencias que suelen surgir a partir de la monotonía o de las distintas formas de pensar que prevalecen en la relación, dichos roces no deben rebasar ciertos límites, de tal suerte que ninguna de las partes se vea violentada o trasgredida en sus derechos de opinión y crítica, por lo que una discusión suele ser sana siempre y cuando se tolere y respete el espacio físico y moral de la otra parte. Si se comienzan a superar ciertos límites surge la violencia de pareja, esta se manifiesta en sus etapas más sutiles por medio de ofensas y agresiones verbales de contenido hostil y en ocasiones vulgar, sin embargo, existen otras maneras de agredir a la pareja como establecer la denominada “Ley del hielo”, en la cual uno de los miembros de la pareja ignora la presencia del otro, condicionando rechazo e indiferencia. En términos generales existen muchas formas de agredir a las pareja, en cuanto uno de los miembros se sienta particularmente incómodo o trasgredido se puede considerar que ya existe violencia de alguna u otra forma, existen casos de violencia extrema o severa en la cual uno de los miembros de la pareja agrede físicamente a punto tal que puede llegar a condicionar lesiones físicas y en algunos casos la muerte.

UNA DISCUSIÓN suele ser sana siempre y cuando se tolere y respete el espacio físico y moral de la otra parte.

UNA DISCUSIÓN suele ser sana siempre y cuando se tolere y respete el espacio físico y moral de la otra parte.

La violencia de pareja es un tema serio frecuente, generalmente es condicionado por el varón en el caso de la parejas heterosexuales; sin embargo la violencia también llega a ser ejercida en numerosas ocasiones por el género femenino, aunque lo anterior no suele ser tan reprendido y castigado por la sociedad. Existe el caso de una persona que reside en Estados Unidos, la cual llegó a golpear a su pareja y correrlo de su hogar, lo anterior, aunque incurre en un delito, fue tomado de forma cómica por la sociedad norteamericana e incluso esta persona realizo un libro al respecto el cual ha tenido cierto éxito, sin embargo, querido lector, le invito a considerar el caso contrario, en el cual el hombre agrede a la mujer, recientemente un “artista” regularmente conocido por la sociedad Mexicana agredió a su esposa y actualmente se encuentra detenido enfrentando severos caros al respecto, condenado por las leyes locales y la sociedad en general, si bien el segundo ejemplo si merece lo que en su entorno está aconteciendo, y vale la pena que pague la condena correspondiente por el delito cometido, sin embargo ¿por qué el primer ejemplo no solo no pago por el crimen cometido, si no que acumuló fama y cierta riqueza a partir de ello?, lo anterior se llama doble moral, y forma parte de un fenómeno social sexista frecuente, en el caso del famoso hundimiento del Titanic, el 90 por ciento de las víctimas fueron varones, durante la catástrofe se dio prioridad a niños y mujeres y evidentemente a los más acaudalados, luego entonces ¿El sexismo y la diferencia entre los géneros es buena o mala?, sin duda alguna representa ciertas ventajas y desventajas, principalmente para el género femenino, retomando el tema central de la violencia de pareja, se debe de aclarar que es ejercida por ambos géneros y que la víctima se trate de un hombre o de una mujer sufre las consecuencias y lo experimenta de la misma manera, pues es bien sabido por la humanidad que el dolor y el amor son sensaciones universales. El autor de la presente columna fue violentado por una mujer, no quiero ocupar el papel de víctima al respecto, de hecho considero firmemente que no existe nada más hermoso en este planeta que la exquisita belleza de una mujer, sin embargo aquella experiencia fue difícil de digerir y asimilar, quizá uno de los eventos más traumáticos que he vivido hasta el momento, de modo que la violencia de pareja se debe de atacar precozmente, existe mucha información confiable a la mano, acerca de cómo prevenirla e identificarla, dicha experiencia debería ser muy poco frecuente en la humanidad, sin embargo ocho de cada 10 parejas lo han experimentado en alguna ocasión, para mayor información me pongo a su ordenes al correo bioplutarco01@hotmail.com, y concluiré citando una frase célebre y apócrifa: “Que todo aquello que tiene vida, deje de sufrir”.

/arm