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La voz de la IP

  • José Medina Mora Icaza / La Voz de la IP

La transformación que requieren los partidos políticos

No cabe duda que la democracia ha avanzado en nuestro país desde los tiempos en que toda elección la ganaba un solo partido, hasta la actualidad, en la que no podemos predecir ni con encuestas, quién va a ganar las elecciones.

Sin embargo, los partidos políticos se encuentran lejos de representar los intereses de la ciudadanía, lo cual ha propiciado que exista una fuerte crisis de representatividad ligada a una creciente desconfianza de la sociedad hacia estos órganos y hacia sus integrantes. Situación que en algunos casos se ha traducido en una baja importante en su número de militantes, pero que ha contrastado con un aumento en los presupuestos que les asignan los institutos electorales año con año.

Es por ello que ante la mencionada crisis de confianza y representatividad, aunado a un panorama económico incierto, la posibilidad de reducir los recursos que se destinan a los partidos políticos se hace cada vez más necesaria. Razón por la cual la iniciativa Sin voto no hay dinero, llamó tanto la atención.

En este año 2017 ya se están logrando cambios al respecto; en el caso de Jalisco, recientemente se aprobó una reforma para reducir el financiamiento a los partidos locales, contemplando que en años electorales el presupuesto sea resultado de la multiplicación del 65% de la Unidad de Medida y Actualización (UMA) por el total de la votación emitida en la elección. Mientras que en años no electorales resulte de la multiplicación del 20% de la Unidad de Medida y Actualización (UMA) por el total del padrón electoral. De esta manera se estima tener un ahorro mayor a un 50% en el gasto en partidos políticos en el estado de Jalisco, tanto en años electorales como no electorales. Todo esto gracias al impulso y presión de un diputado independiente y de la misma ciudadanía.

Lo que ya se aprobó en Jalisco para reducir el financiamiento a partidos, representa un paso muy importante, pero es necesario que el tema se integre con fuerza en la agenda legislativa federal y se definan acciones claras para que no se deje la puerta abierta a quienes se resisten a disminuir todos sus privilegios sin cumplir su labor con la sociedad. Precisamente, hace unos días un partido político solicitó acción de inconstitucionalidad ante la Suprema Corte por lo contemplado en la reforma aprobada en Jalisco, dicha acción fue admitida y está en espera de resolución.

La existencia de nuevas figuras como los candidatos independientes desde las elecciones de 2015, y el hecho de que algunos de ellos resultaran ganadores (destacando un diputado federal; un diputado local y un gobernador) representan otro elemento de alerta para que los partidos políticos se renueven si quieren seguir opción para la ciudadanía.

Los ciudadanos necesitamos partidos políticos cercanos, que cumplan con la responsabilidad que nuestro sistema democrático les ha conferido, que velen por los intereses de todos y no por los de unos cuantos. En ese sentido no solo se requiere un cambio en el tema de recursos, los mexicanos urgimos una reestructura profunda de los partidos, aquí algunos de sus principales retos: a) transparentar al 100% procesos trascedentes como las campañas políticas, ejerciendo innovación y austeridad en las mismas; b) demostrar verdadero compromiso por cumplir las propuestas de campaña que plasman en sus plataformas en cada proceso electoral, para que éstas no queden olvidadas sin seguimiento alguno; c) ser el contrapeso que se requiere, cuando son oposición; d) dejar atrás las prácticas de repartición de cuotas, y pasar a procesos de designaciones en donde los partidos trabajen de la mano de la ciudadanía.

En el sector empresarial, consideramos que medidas como reducir el financiamiento a los partidos pueden resultar determinantes para que tanto éstos como el resto de instituciones públicas acerquen su función a la sociedad, demostrando su compromiso con ejercer verdaderas medidas de austeridad e impulsando el fortalecimiento de nuestra democracia. 

Busquemos de manera conjunta que a través de una demanda firme de la Sociedad Civil, la Academia y la Iniciativa Privada se pueda impulsar una reforma federal que sea el paso a una reestructura trascendente de los partidos políticos mexicanos y así la democracia  avance hacia lo que México necesita.