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Las alianzas de las izquierdas mexicanas

  • Ivone Acuña Murillo

Colaboración especial

La competencia por la presidencia de la República que tendrá lugar en el año 2018 deberá ser enfrentada a partir de la formación de alianzas electorales como lo han mostrado los últimos comicios. Atrás quedó el tiempo en que los partidos podían ganar solos las elecciones. La fragmentación del voto en México ha hecho necesaria la conformación de alianzas, aún para aquellos partidos que, como el PRI, fueron capaces de conseguir, por décadas, altos niveles de votación.

EL PRI fue el primer partido en reconocer esta situaciónpor lo que ha construido una sólida alianza con el PVEM, el PANAL y el PES.

El PAN ha experimentado la utilidad de las alianzas con otros partidos, en especial con el PRD, cuando de ganar votos se trata. Lo hizo en las elecciones de 2016, en que ganó siete gubernaturas, tres de las cuales fueron en alianza y este año volvió a ganar un estado más, Nayarit, y se convirtió en primera fuerza política en uno de los estados ganados el año pasado, Veracruz.

También el PRD ha encontrado en el PAN la oportunidad de mantenerse a flote a pesar de su desfondamiento y de enfrentar una crisis interna que le ha hecho perder el rumbo y la claridad ideológica que lo mantenía en la preferencia de sus electores.

Por su parte, Morena, que desde 2015 ha competido con el PRD tratando de convencer a los mismos votantes y de atraer simpatizantes de otros partidos, ha iniciado su exitosa carrera hasta convertirse en tercera fuerza a nivel nacional, desplazando al PRD al cuarto lugar, muy cerca de la conocida “chiquillada”.

El PT y el Movimiento Ciudadano, partidos más pequeñosque el PRD, buscan la mejor forma de colocarse dentro del espectro electoral. Ambos han hecho alianzas con el PRD, el PAN, incluso con el PRI, como en el caso del PT, en las elecciones para gobernador de Aguascalientes y Chihuahua, en 2016.

El PT ha tomado la decisión de ir con Morena para el 2018 no así MC, toda vez que López Obrador lo ha descartado, por lo que su opción sería ir con PAN/PRD.

Se podría afirmar que en 2018 les convendría a los partidos de izquierda ir juntospara vencer a sus enemigos ideológicos, pues,en teoría, comparten las mismas ideas en torno ala intervención del Estado en la disminución de las enormes desigualdades que dividen al país entre ricos y pobres y que mantienen a la clase media en una enorme tensión para no descender en la escala social.

Sin embargo, los partidos políticos que las representan están separados por una serie de intereses que van más allá de un mismo ideario. La lucha por los mismos espacios, recursos y votantes los enfrentan y les impiden pensar en una alianza que con toda seguridad les brindaría posibilidades reales de ejercer el poder de la presidencia.

Pero, pareciera que el PRD se ha conformadocon ir de comparsa del PAN y ayudarle a ganar gubernaturas y, por qué no, la presidencia. La corriente que la encabeza, Nueva Izquierda, la de los Chuchos, Jesús Zambrano y Jesús Ortega, parece empeñada en empequeñecer al partido y en no ceder a la “soberbia” de un Andrés Manuel, cuyo partido los ha desplazado. Por su parte, López Obrador, consciente de la animadversión que los Chuchos sienten hacia él y de la fuerza que ha acumulado en las últimas dos décadas, ha llamado a los simpatizantes y militantes del PRD a unirse a Morena.

Es así, que una gran alianza entre las izquierdas representadas por MORENA, PRD, PT Y MC pareciera imposible. El tiempo lo dirá.