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Las autoras españolas se transforman a sí mismas

  • Profesión escritora: Andrea Balanzario

También las mexicanas, claro, pero hoy quisiera enfocarme a varias autoras ibéricas que enfocan sus habilidades de observación y escritura a la evolución de la mujer, incluidas ellas mismas. Son Rosa Montero, Almudena Grandes, Lucía Etxebarría, Soledad Puértolas y Marina Mayoral. Miran su entorno y más allá de él en este tiempo de cambios culturales, sociales y económicos, unos favorecen la independencia de la mujer, pero otros la vuelven a encadenar con grilletes autoimpuestos, léase maternidad, crianza de hijas e hijos y otras “tareas de índole femenina” como la subordinación y otras prácticas casi invisibles de tan familiares. Esta narrativa tiene la clara ambición de representar cambios donde los haya, sean éstos positivos o no, para alentar la propia transformación de las lectoras, usando la literatura como agente de concientización. No quiero decir que estos objetivos sean panfletarios, no; pero sí son claramente subversivos, es decir, si hay algo que cambiar de la corriente dominante, una novela, un cuento, un poema, puede afirmar en su lectora la fuerza para evolucionar, a través de la lectura atenta de narradores, personajes femeninos y su contraparte, los personajes masculinos.
ROSA MONTERO

Elegí “Amado amo” para leer a Rosa Montero, esta es una comedia negra del mundo laboral. Es una novela sobre el poder, pero un poder con minúsculas, cotidiano y perfectamente reconocible: el que ejercen las empresas, el que sufren los asalariados, un poder risible que se mide en metros de despacho o en el número de veces que el jefe se ha parado a hablar contigo. César Miranda, empleado de una gran empresa, es un hombre en crisis que intenta sobrevivir a las tormentas y tormentos de una competitividad desenfrenada. Y su peripecia nos va dibujando el implacable pero divertidísimo retrato de la disparatada sociedad en que vivimos. Ella opina sobre esta nueva esclavitud: “Estoy convencida de que hemos llegado a una especie nueva de esclavitud precisamente en un mundo que solo habla de libertad, libertad que, dicho sea de paso, no es más que libertad comercial, libertad de elegir entre productos. Vivimos bajo la presión de las cosas absurdas, un tinglado cuyo gozne principal es el del trabajo. En ese hueco de vida no pensada, al final ridículo, es donde se establecen las relaciones personales. La vida y la autoestima la imponen las circunstancias. El resultado es que cuando miras a tu alrededor solo encuentras gente infeliz”.
ALMUDENA GRANDES

Entre su vasta obra, me gusta “El corazón helado”. El día de su muerte, Julio Carrión, poderoso hombre de negocios cuya fortuna se remonta a los años del franquismo, deja a sus hijos una sustanciosa herencia pero también muchos puntos oscuros de su pasado y de su experiencia en la Guerra Civil y en la División Azul. En su entierro, en febrero de 2005, su hijo Álvaro, el único que no ha querido dedicarse a los negocios familiares, se sorprende por la presencia de una mujer joven y atractiva, a la que nadie había visto antes y que parece delatar aspectos desconocidos de la vida íntima de su padre. Raquel Fernández Perea, por su parte, hija y nieta de exiliados en Francia, lo sabe en cambio casi todo sobre el pasado de sus progenitores y abuelos, a los que ha preguntado sobre su experiencia de la guerra y del exilio. Para ella solo una historia permanece sin aclarar: la de una tarde en que acompañó a su abuelo, recién regresado a Madrid, y visitaron a unos desconocidos con los que intuyó que existía una deuda pendiente. Álvaro y Raquel están condenados a encontrarse porque sus respectivas historias familiares, que son también la historia de muchas familias en España, desde la Guerra Civil hasta la Transición, forman parte de sí mismos y explican además sus orígenes, su presente. También porque, sin saberlo, se sentirán atraídos sin remedio.
LUCÍA ETXEBARRÍA

Esta polémica escritora ganó el Premio Planeta por su novela “Un milagro en equilibrio”, por cierto, dotado con 605,000 €. En este libro, como en toda su obra, remueve heridas y llagas patriarcales. Eva Agulló se ha hecho famosa con un libro sobre adicciones. La propia Eva es, en realidad, una adicta. Adicta al alcohol, a la angustia, a la valoración de los otros. En una carta-diario escrita a su hija recién nacida mientras su madre agoniza en el hospital, Eva intenta explicar de qué familia viene para poder imaginar hacia qué familia se dirige. A caballo entre el pasado, el presente y el futuro, entre Nueva York, Madrid y Alicante, reconstruye la historia nunca contada de la familia Agulló Benayas: los secretos a voces, las herencias, materiales o no, que los padres dejan a sus hijos, y cómo para algunos lleva toda una vida aprender a vivirla. Para acabar concluyendo que la vida es, en sí misma, un milagro. “Un milagro en equilibrio”. No siempre agradable, pero sí interesante.
SOLEDAD PUÉRTOLAS

“Queda la noche” es una buena oportunidad para leer esta autora: Un viaje por Oriente emprendido para huir del vacío del verano es el primer eslabón de una serie de acontecimientos que van tejiendo una red alrededor de Aurora, la mujer que narra, quizá para ir construyendo ella también una red sobre la realidad. A pesar de no ser una persona de acción, se deja arrastrar por los hechos de manera voluntaria. La aventura irrumpe, estalla, se aleja. Y vuelve, porque todo vuelve, prolongándose indefinidamente, cuando se sabe esperar, buscar, reconocerlo. El olor de las remotas y cálidas noches indias ha quedado lejos, el amor ha cobrado formas muy distintas, y todas se han desvanecido, pero Aurora, asomada a la calle oscura, en mitad de otro verano, lanza la mirada a su alrededor en busca de ese interlocutor que, al escucharnos, cambia nuestra vida. El misterio no puede desentrañarse del todo, el azar nos da nuevas claves cada día y, dentro de la melancolía que producen las pérdidas, está, aún vivo, el deseo, el enigma de las vidas ajenas y el papel que unos y otros juegan en la vida, toda la gama de interpretaciones que cada uno es capaz de hacer, de soñar, de crear.
MARINA MAYORAL

La escritora retrata las luces y sombras de las relaciones familiares en “Casi perfecto”, una obra que recoge las confesiones de una madre que intenta recuperar el amor de su hijo, con la que invita a reflexionar a la lectora sobre cuestiones eternas y universales como el amor y la muerte. “Mis obras no están hechas para leer en la playa o entretener, sino para que las personas reflexionen. Prefiero plantear problemas serios que afectan a una gran parte de la humanidad, como el amor y la muerte, que son eternos y universales”.