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Las muchas soluciones de Oriente Medio / Thomas L. Friedman

  • Thomas L. Friedman

En diciembre en el Foro Saban de Brookings sobre Oriente Medio, el reportero Jeff Goldberg de la revista Atlantic le formuló al excanciller israelí Avigdor Lieberman, perteneciente a la derecha, esta provocativa pregunta: “Las cosas están cambiando radicalmente no solo en  Estados Unidos no-judío sino en el Estados Unidos judío, ya que concierne a Israel y su reputación. Mi pregunta es: (A) ¿A usted le interesa? (B) ¿Qué va a hacer usted al respecto? y (C) ¿Cuánta importancia tiene para usted?”.

“Para hablar con franqueza, no me interesa”, respondió Lieberman, agregando que Israel vivía en una zona peligrosa. Reconozcamos a Lieberman por su honestidad.

Esa conversión volvió a mí mientras escuchaba los debates demócrata y republicano cuando abordaron brevemente temas de política exterior, con candidatos perorando las generalidades usuales sobre estar con nuestros aliados israelíes y árabes suníes. Aquí va un boletín informativo: Pueden retirar esas generalidades. Quienquiera que se convierta en el próximo presidente tendrá que lidiar con un Oriente Medio por entero diferente.

Será un Oriente Medio moldeado por una solución de un solo estado, una solución de ningún estado, una solución de no-estado y una solución de estado truhán.

Esto es, una solución de un estado en Israel, una solución de ningún estado en Siria, Yemen y Libia, una solución de no-estado ofrecida por el califato islámico y una solución de estado truhán ofrecida por Irán.

Empecemos con Israel. El proceso de paz está muerto. Ya terminó, amigos, así que dejen ya de enviarle al editor de la página de opinión del New York Times sus propuestas para una solución de dos estados entre israelíes y palestinos. El siguiente presidente de Estados Unidos tendrá que lidiar con Israel determinado a ocupar de manera permanente todo el territorio entre el río Jordán y el mar Mediterráneo, incluyendo el lugar donde viven 2.5 millones de palestinos en Cisjordania.

¿Cómo llegamos a ese punto? Tantas personas clavaron cuchillos al proceso de paz, que resulta difícil saber quién asestó el golpe mortal. ¿Fueron los fanáticos colonos judíos decididos a seguir expandiendo su huella en Cisjordania y capaces de sabotear a cualquier político israelí u oficial castrense que se les opusiera? Fueron multimillonarios judíos de la derecha, como Sheldon Adelson, quienes usaron su influencia para restarle fuerza a cualquier crítica del Congreso de EU a Bibi Netanyahu?

¿O fue Netanyahu, cuyo deseo por mantenerse en su escaño del poder solo es superado por su falta de imaginación para encontrar una forma segura de separarse de los palestinos? Bibi ganó: Actualmente es una figura histórica: el padre fundador de la solución de un estado.

Además, Hamás es la madre. Hamás dedicó todos sus recursos a cavar túneles para atacar israelíes desde Gaza en vez de convertir Gaza en un Singapur, haciendo un hazmerreir de promotores israelíes de la paz. Además, Hamás lanzó un cohete suficientemente cerca del aeropuerto de Tel Aviv como para que Estados Unidos no permitiera un solo vuelo estadunidense durante un día, indicándole a cada israelí, pacifista o militarista, lo que podría pasar si ellos cedieran Cisjordania.

Sin embargo, Hamás no estaba solo. El Presidente palestino, Mahmoud Abbas, tumbó al único primer ministro palestino que haya sido eficaz, Salam Fayyad, quien estuvo dedicado al combate de la corrupción y demostrar que los palestinos merecían un estado al centrarse en la construcción de instituciones, no resoluciones de Naciones Unidas.

Todos ellos acabaron definitivamente con la solución de dos estados. Que empiece la era de un solo estado. Involucrará una constante guerra civil de bajo grado entre palestinos e Israel y un creciente aislamiento israelí en Europa y en campus universitarios que el próximo presidente de Estados Unidos tendrá que navegar.

En el ínterin, una Siria sin estado -una Siria que Bashar Assad y los rusos e iraníes que los apoyan solo controlan parcialmente- será una herida en el pecho sangrando refugiados hacia Europa. Tengo la certeza de que el Presidente de Rusia, Vladimir Putin, está bombardeando deliberadamente a sirios contrarios al régimen para expulsarlos hacia Europa, con la esperanza de crear un cisma en la Unión Europea, tensar sus recursos y convertirla en un rival más débil ante Rusia y un aliado más débil para Estados Unidos.

Además, el califato sunita no-estado (EI) y el Irán chiíta estado truhán se alimentarán mutuamente. Me encanta cuando tanto candidatos demócratas como republicanos dicen: “Cuando sea presidente, convenceré a árabes suníes de que asuman el liderazgo en el combate de EI”. ¡Anda, apuesto que Obama nunca pensó en eso!

Los árabes sunitas nunca van a destruir a un EI no-estado siempre y cuando Irán se comporte como un estado truhán de chiítas, no uno normal. Es cierto, Irán es una gran civilización. Podría dominar la región con el dinamismo de su clase empresarial, universidades, ciencia y artes. Sin embargo, los ayatolás de Irán no confían en su poder suave. Más bien prefieren volverse truhanes, buscar dignidad en todos los sitios equivocados; usando agentes chiíes para dominar cuatro capitales árabes: Beirut, Damasco, Saná y Bagdad.

Así que mi consejo para todos los candidatos es: Sigan hablando sobre la fantasía de Oriente Medio. Siempre me viene bien una buena historia de cama para conciliar el sueño. Pero, prepárense para lo bueno. Esto no es ya el Israel de su abuelo, no es la Arabia Saudí de su empresa petrolera, no es ya la Turquía de la OTAN, no es ya el Irán del chofer de taxi y no es ya la Palestina radical-chic del profesor universitario. Es una bestia por entero diferente ahora, caminando lentamente hacia Belén.