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Las mujeres en la vida política de México

  • Graciela Ortiz

La inclusión de la mujer en espacios que antes estaban dominados por los hombres es uno de los logros más importantes en las últimas décadas, su educación en universidades e incluso, su desempeño en el sector privado y en cargos públicos han sido clave para su empoderamiento.

El cambio de rol, de amas de casa dedicadas al cuidado de los hijos a una mayor participación en la economía y en espacios de toma de decisión, es un aspecto trascendental para el desarrollo nacional.

Sin embargo, la transición no ha sido sencilla, pues aún enfrentan circunstancias lamentables en su vida cotidiana que inhiben su pleno desarrollo. Todos los días se enfrentan a situaciones que vulneran sus derechos humanos, que van desde comentarios sexistas hasta actos de violencia sexual, laboral, psicológica, económica, violencia política o situaciones extremas como feminicidios.

Recientemente se han presenciado comentarios discriminatorios de actores políticos, por ejemplo, en Coahuila, el actual candidato del PAN hizo alusión a argumentos sexistas durante su periodo de campaña. Una práctica que se debe reprobar no solo por provenir de personajes públicos que son figuras centrales en el servicio público, sino también porque afectan los derechos humanos de las mujeres y reproducen estereotipos que vulneran su integridad.

Cualquier acción encaminada a discriminar a una persona o grupo social con leguaje sexista, con estereotipos y prejuicios debe ser erradicada, pues está en contra de los principios, bases y pilares democráticos, además violenta los derechos de las mujeres, quienes independientemente de su afiliación política, merecen ser respetadas.

Las mujeres son agentes transformadoras que desempeñan un papel fundamental en México. 43.8% de las personas ocupadas registradas en la economía nacional, son mujeres. Su participación contribuye de manera importante en el desarrollo económico, además fomenta y fortalece la igualdad de género.

Hoy, más de la mitad de la población total de nuestro país está constituida por mujeres (51.4%) con respecto a la población de hombres (48.6%), es decir, una relación de 94.4 hombres por cada 100 mujeres, lo cual implica que su participación será determinante en la toma de decisiones del futuro desarrollo nacional.

En México, se han llevado a cabo diversos esfuerzos para garantizar la igualdad entre hombres y mujeres, los resultados logrados hasta ahora son favorables no solo para las mujeres, sino también para los hombres y las familias, sin embargo, aún existen retos como lograr la plena incorporación de la mujer en actividades económicas en las mismas condiciones que los hombres y una mayor participación en el ámbito político y en cargos directivos del sector empresarial, pero sobre todo, acabar con la discriminación.

El empoderamiento de la mujer es un elemento central para el fortalecimiento de la democracia y en la medida que lo hagamos efectivo podremos mejorar las condiciones de vida de las familias y alcanzar mejores condiciones de desarrollo en el país.
graciela.ortiz.glez@gog.org.mx

@GOrtizGlez

graciela.ortizgonzalez