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Lecciones de la coyuntura española / Horizonte Económico / David Colmenares Páramo

  • David Colmenares

Las cosas siguen entrampadas en España, resultado de las elecciones que impidieron a los dos grandes partidos poder formar gobierno, al no contar con la mayoría legislativa necesaria para hacerlo, lo cual implica forzosamente una buena negociación, que si no se logra implicará nuevas elecciones. A pesar de tener más votos, el Partido en el Gobierno no logró la mayoría necesaria, por el contrario su perdida en escaños fue realmente fuerte. Ello no es casual, en virtud de que gobernó con un populismo de derecha, realizando Rajoy exactamente lo contrario de lo que ofreció en su primera campaña, lo que provocó un gran daño social a los ciudadanos, en aspectos como el desempleo, incremento de la carga tributaria, la limitación de los derechos de los trabajadores jubilados, al hacerlos pagar parte de los medicamentos y bajarles el sueldo, exclusión de beneficios sociales a los emigrantes -fundamentales para la economía española-, una tiranía centralista contra las autonomías, como la catalana. Su cambio de discurso en vísperas de las elecciones no se lo creyeron los españoles, ya que si tocas fondo, siempre habrá un efecto rebote, esto es hay cierta recuperación en el crecimiento y en los niveles de empleo, pero no se ha logrado recuperar el nivel previo a la llegada del Partido Popular al poder. Las personas que se suicidaron ante las acciones de desahucio de sus viviendas, nunca recuperaran la vida, aunque hoy se diga que España crece más que la mayoría de países europeos y la tasa de desempleo sigue siendo muy alta.

Los españoles no le creyeron al PP, pero tampoco al PSOE, que siendo un partido socialista, fue en momentos, reaccionario y de derecha, como lo demuestra su ley laboral y las acciones tomadas al final del Gobierno de Zapatero.

Los españoles los castigaron en las urnas, así emerge Podemos, un amplio movimiento progresista, al cual se ha querido descalificar, pero que hoy aparece en algunas encuestas para una segunda vuelta, con más votos que el PSOE, y Ciudadanos, con posiciones de derecha, pero con sangre nueva y que en este proceso se ha negado a pactar con el PP, concretamente con Rajoy, en eso si hay unanimidad, incluso en su partido.

Podemos ha hecho una propuesta interesante al PSOE, en la que Pablo Iglesias sería el vicepresidente, pero dentro del PSOE, el discurso de  Rajoy y Rivera quien encabeza Ciudadanos, se privilegia infundir el temor de una “España fragmentada”.

Este fin de semana en la TV española privada, Antena Tres, pasó una excelente entrevista simultánea, como diálogo entre los líderes de Podemos y Ciudadanos, donde sin dejar de mostrar sus profundas diferencias, reconocieron muchos puntos de principios en común, como el cuestionar la corrupción de la gente en el poder. Diferencias, cuando Ciudadanos se opone al derecho de los catalanes para hacer un referéndum, mientras que Podemos que no apuesta a una España fragmentada, piensa que tienen el derecho los ciudadanos catalanes a manifestarse al respecto y si el resultado fuese la independencia, Podemos se muestra dispuesto a negociar, a dialogar con Cataluña.

Desde fuera, vemos con profundo respeto y afán de aprender lo que pasa en ese país, donde vemos cotidianamente lecciones de lo que no se debe hacer en política, del riego del populismo de derecha, del costo de mentir al estilo orwelliano, donde los fracasos se transforman en logros.

Siempre es mejor decirle a la gente la verdad. Es mentira decirle a los desempleados que aun se mantienen sin empleo, a los familiares de los desahuciados, a los enfermos cuyos males se profundizaron, que ya el PP cambio sus prioridades de política económica. Eso no se lo creyeron.
brunodavidau@yahoo.com.mx