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Letras al minuto

  • Letras al minuto: Sonia Silva Rosas

Es innegable que en el proceso de evolución de un país los medios de información también presenten cambios y, de igual manera, el avance de las nuevas tecnologías de la comunicación los alcance e influya en su quehacer cotidiano. Las telecomunicaciones y las tecnologías de la información y comunicación poseen el motor de la historia relacionada con el rol desempeñado por las ahora llamadas nuevas tecnologías, que son una especie de bitácora de los cambios sociales, socio-organizacionales y culturales.

La generación y acceso a la información posee un valor de primer orden y, dentro de este valor que actualmente se le brinda a la información, debe considerarse también que se busca una visión del contexto que persigue el objetivo de alcanzar la comprensión, explicación y la visión de los caminos que los recursos tecnológicos y culturales ofrecen en los albores de la sociedad de la información y el
conocimiento.

Si partimos del contexto económico-político, debemos saber que la información y el conocimiento son, desde hace ya algunas décadas, piedra angular de la organización en un marco globalizado, el llamado nuevo capitalismo. Es a finales del siglo XX cuando se transforma en la economía global, gracias a la infraestructura proporcionada por las tecnologías de la información y la comunicación.

Las TIC son herramientas indispensables en los nuevos métodos en materia productiva y de competitividad, algunos de sus elementos son: sistema de suministros, mano de obra, trabajo en equipo, iniciativa descentralizada, jerarquía administrativa y responsabilidad escalonada, así como control de calidad total. Otros modelos implementados son los de la producción basada en la franquicia, la subcontratación y el llamado redes multidireccionales aplicada a empresas pequeñas y medianas. De acuerdo con Castells, vale también contar las alianzas estratégicas, vínculos cada vez más densos entre las corporaciones con las que se busca responder a las cambiantes exigencias de la economía global.

Castells afirma que es la empresa misma la que se convierte en una red y, con ella, se dinamiza cada elemento de su estructura interna. La base material son las redes, elemento nuclear de las organizaciones
emergentes.

Con el conocimiento como un bien inmaterial convertido en el fundamento de una reorganización del mundo productivo y social, está surgiendo una sociedad con bienes y servicios cognitivos, bienes con uso productivo y de mayor valor. Este modelo influye, incluso, en la vida laboral, en la división del trabajo. Moulier Boutang hace notar que, si en el capitalismo industrial la cooperación social se establecía a través de la coordinación técnica en la fábrica, en el capitalismo del conocimiento, lo que existe es la organización en red, donde la actividad genera un excedente de valor. Este nuevo esquema le impone altas exigencias al trabajador, pues la actividad en red requiere de conectividad constante, autonomía e inventiva. La atención que exige un sistema informático es multitareas y multifuncional, es demandante en un sentido creativo.

Las últimas décadas del siglo XX fueron el espacio de una de las transformaciones históricas más profundas de la centuria, desarrollada alrededor de las Tecnologías de la Información. Se trataba de un conjunto tecnológico de avanzada, encabezado por la microelectrónica, la informática, las telecomunicaciones, la radiodifusión y la optoelectrónica, con sinergias y combinaciones mutuas, de las cuales empezó a surgir una serie de tecnologías que se convertirían en signo emblemático del siglo XXI. El paradigma era posible por el planteamiento de reunir la digitalización y la convergencia en una plataforma integrada y multifuncional que hace posible la imbricación de las TIC.

Para comprender la naturaleza de las TIC y las telecomunicaciones, es necesario el estudio del hipersector, de la digitalización y la convergencia. Es la digitalización un lenguaje universal.
Nos leemos la próxima semana

dsoniasilva@hotmail.com