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Letras al Minuto / Sonia Silva-Rosas

  • Letras al minuto: Sonia Silva Rosas

Ya no hay excusa ni pretexto para no continuar estudios profesionales: en México se consolida –día a día- el programa de educación abierta y a distancia, un programa respaldado y fortalecido por la Secretaría de Educación Pública y al cual pueden inscribirse quienes deseen terminar sus estudios.

La demanda para ingresar a las universidades del país es numerosa, los lugares, poquísimos y cada vez son más quienes quedan fuera de los planteles educativos debido a la imposibilidad de recibirlos a todos. La educación abierta y a distancia no solo permite terminar los estudios profesionales o de bachillerato sino, también, permite cierto margen al estudiante en cuanto a tiempo y espacio para poder trabajar y estudiar al mismo tiempo. Todo depende del compromiso de quien estudia, todo depende del empeño y la voluntad que tiene para alcanzar la meta.

La educación a distancia es una modalidad que permite el acto educativo mediante diferentes métodos, técnicas, estrategias y medios en las que alumnos y profesores se encuentran separados físicamente y solo se relacionan de manera presencial ocasionalmente. La relación presencial depende de la distancia, el número de alumnos y el tipo de conocimiento que se imparte. Es un proceso de formación auto dirigido por el mismo estudiante, apoyado por el material elaborado en algún centro educativo, normalmente distante.

Voluntad, capacidad y compromiso pueden ser los tres elementos indispensables para que alguien estudie una licenciatura o el bachillerato en una escuela de educación a distancia. Todos tenemos la grandiosa capacidad de alcanzar metas académicas, sin embargo, depende del grado de compromiso y de voluntad que se implementen para llevar a cabo el proyecto.

Entre las ventajas que ofrece este tipo de programas educativos podemos mencionar: el papel activo del alumno, el respeto a las diferencias individuales, la motivación, el uso flexible del tiempo. El uso de conocimientos y habilidades adquiridas y una
evaluación formativa.

El origen de la escuela a distancia en México puede ubicarse en 1833, con el establecimiento de la Escuela Lancasteriana de la Filantropía, que se encontraba en el Exconvento de Belemitas y que tenía el objetivo de alfabetizar la población adulta que carecía totalmente de educación. Ese programa estaba dirigido a adultos, en horarios y con métodos especiales. El censo de 1895 lanzó evidenció un grave problema de analfabetismo: en el país había 12 millones 631 mil 558 habitantes, de los cuales 10 millones 445 mil 620 no sabía leer y 328 mil 007 mal leían, por lo cual el ministerio de educación creó, en el DF, una red de 16 escuelas primarias para adultos, recomendando a los gobiernos de los estados que fundaran más.

Cuando se crea la SEP, en 1921, nace también la escuela rural, concebida como una agencia cultural de convivencia social de todos y para todos los miembros de la comunidad. Años después, el 30 de diciembre de 1944, se crea por ley el Instituto Federal de Capacitación del Magisterio (IFCM) con el propósito de resolver la capacitación de los maestros en servicio. Para 1969 surgió en el Reino Unido la Open University, misma que tuvo influencia en México. La UNAM creó en febrero de 1972 el Sistema de Universidad Abierta (SUA), con la finalidad de extender la educación universitaria a grandes sectores de la población, por medio de métodos teóricos-prácticos de transmisión y evaluación de conocimientos. En 1971, con la creación del Centro para el Estudio de Medios y Procedimiento Avanzado de la Educación (CEMPAE), se implanta el primer modelo de un sistema abierto, dirigido a niveles educativos básicos, la primaria intensiva para adultos (PRIAD), que posteriormente puso un plan piloto de preparatoria abierta en 1973; sin embargo, no fue sino hasta 1979 que el proyecto comenzó a funcionar definitivamente.

Para 1995 nace en nuestro país el Plan Nacional de Educación de la SEP, que establece como prioritario el hacer llegar la educación a la mayor parte de la población de la República Mexicana, lo que hace necesario recurrir a métodos y herramientas no convencionales, empleando tecnología y recursos de punta como los sistemas satelitales, y las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).

En el Plan Nacional de Educación 2001-2006 se propone una revolución educativa para elevar los niveles de competitividad de la población mexicana con miras al año 2025, en el cual se prevé cercana a los 150 millones de habitantes, predominantemente adultos. Actualmente, se tienen registradas 14 instituciones con programas de educación a distancia y se utilizan útiles herramientas tecnológicas como la internet.

(Datos históricos http://e-spacio.uned.es/fez/eserv.php?pid=bibliuned:19527&dsID=n07gonzaz05.pdf)
dsoniasilva@hotmail.com