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  • Pedro de León Mojarro

  • Pedro de León Mojarro
  • Presupuesto 2017 (O todos coludos o todos rabones)

 

El presupuesto 2017 será el más restrictivos de las últimas dos décadas, se reduce en más del 60 por ciento de lo presupuestado para infraestructura respecto del año 2014. La reducción de arranque para 2017 será poco menos de 240 mil millones de pesos.

A pesar de las advertencias de hace ya varios años, el ingeniero Heberto Castillo fue muy incisivo en su crítica, nunca hicimos caso de darle otro uso al petróleo, hasta que el destino nos alcanzó. El oro negro dejo de ser la palanca del “desarrollo nacional” y ahora en lugar de darnos nos quita, para cubrir sus pasivos junto con sus onerosas pensiones y jubilaciones.

150 mil pensionados de Pemex y la CFE se reciben más recursos que seis millones de familias beneficiarias de PROSPERA.

La deuda del Gobierno se ha disparado de manera alarmante, al grado que ahora representa, una más de las múltiples amenazas que ya teníamos. Para el servicio de esta, se propone asignar 568 mil millones de pesos, monto superior a lo presupuestado para Sedesol, Educación y Salud juntas, mismas que tendrán un presupuesto de 566 mil millones.

El presupuesto del poder legislativo y judicial, en lugar de contribuir con una parte de la reducción, aumenta. El poder judicial, junto con el consejo de la judicatura federal incrementa su presupuesto en casi 20 porciento en promedio, el de la cámara de diputados y de senadores crece un 7.5 porciento en promedio.

En contrapartida para las dependencias del poder ejecutivo, particularmente Sagarpa, SCT, Secretaria de Economía, Sedatu y Semarnat, el proyecto de presupuesto propone una reducción en promedio del 35 porciento en su gasto de operación, que es el que tiene que ver fundamentalmente con la infraestructura y los apoyos a la producción de bienes y servicios.

Un dato que varios analistas han destacado, es que al programa de prevención del delito se le deja prácticamente sin presupuesto; en contrapartida, el de seguridad, aunque se le reduce el presupuesto, queda más o menos cubierto.

Y aquí la réplica que cada año hago respecto del modelo de combate a la inseguridad, la terca realidad demuestra su ineficiencia, pues proporcionalmente al crecimiento de los recursos asignados a la seguridad nacional ha crecido la delincuencia en sus distintas modalidades.

Es lamentable abandonar a un programa como el de la prevención del delito que apuntaba a ser el nuevo paradigma para ir a las causas, antes que a las consecuencias.

Vale la pena insistir en la utopía de reducirle 50 mil millones de pesos al ramo de seguridad y bajo mezcla de recursos hacer una gran bolsa mínima de 100 mil millones para asignarlos a los millones de “ninis” que deambulan por el país sin más futuro que el de delinquir.

Quiero pensar en las maravillas que haríamos con esa gran bolsa, financiando proyectos juveniles, generadores de mano de obra, organizando programas de prevención con la promoción del deporte, la cultura, la lectura, la innovación tecnológica y mucho más.

Lamentablemente a los legisladores, en el deterioro en el que hemos caído como país, les preocupa más el reparto de la mísera bolsa (100 mil millones) que Hacienda les deja, para que la repartan como fracciones partidistas.

Pese a todo lo anterior, nos guste o no, el propósito de “lograr por primera vez en ocho años un superávit primario de 0.4 por ciento del PIB, que implicará 73 mil millones de pesos”, según lo anuncia el ahora secretario de Hacienda José Antonio Meade Kuribeña, debe ser bienvenido.

Ojalá contemos con la sensibilidad y solidaridad de los integrantes del Poder Legislativo y Judicial y se atrevan a “sacrificarse” como pretenden que lo haga la sociedad en su conjunto. Por eso digo, o todos coludos o todos rabones.

Y si ustedes lectora, lector queridos no tienen inconveniente nos leemos el próximo jueves.
Facebook: Pedro de León Mojarro

twitter:@Pdeleonm

Sitio Web: www.pedrodeleon.mx

*Miembro de Unidos Podemos A.C