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Libertad Bajo Palabra

  • Pedro de León Mojarro

  • Pedro de León Mojarro
  • El Super Bowl y el Debate (Impuestos vs. e-mails)

 

Es común que al Super Bowl en Estados Unidos por el interés económico que representa, las televisoras lo venden como “el juego del año” y finalmente resulta un juego más, a veces hasta más malo que los de temporada. Algo así sucedió con el debate del lunes entre Hillary Clinton y Donald Trump, mismo que según datos lo vieron de 80 a 100 millones de espectadores.

Nos hicimos a la idea de que una y otro “pondrían su resto” para marcar la diferencia en las encuestas, a reserva de conocerlas, me temo que no habrá mayor ganancia para nadie, no obstante que indudablemente Hillary ganó el debate.

Sin duda, en la historia de la humanidad, la Comunicación Política ha sido elemental para el desarrollo de las sociedades, pues las herramientas de ésta, para algunos concebida como ciencia emergente, resultan indispensables, para ganar una elección, legitimar un mandato, gobernar y hasta para mantenerse en el poder.

Dice Giovanni Sartori, “Actualmente el pueblo soberano opina sobre todo en función de cómo la televisión le induce a opinar. Y en el hecho de conducir la opinión, el poder de la imagen se coloca en el centro de todos los procesos de la política contemporánea”.

En el debate del que fuimos testigos el lunes por la noche, Donald Trump ratificó su antimexicanismo, xenofobia y racismo. Bastaron 90 minutos para que el empresario, declarado en quiebra varias veces, mostrara lo que ofrece a favor de Estados Unidos, prácticamente nada; al contrario, por sus posiciones Trump se pondría en contra de todos: está en contra del TLC, en contra del TTP (Acuerdo del Transpacífico), en contra de China, en contra de Japón, en contra de los grupos islámicos, en contra de los latinos y en contra de los afroamericanos; bueno su único “aliado”  es Vladimir Putin.

Mientras que Hillary Clinton dejó ir la oportunidad de afianzar el nada despreciable, voto mexicano y, si me lo permiten, latino, al no haber expuesto una posición firme sobre la construcción del muro de la ignominia, bandera de Trump contra los mexicanos.

La parte chusca del debate, además de las constantes interrupciones de Donald fue su respuesta ante el evidente “balconeo” como evasor de impuestos, “Difundiré mis declaraciones de impuestos cuando ella publique los 33 mil correos que fueron borrados”.

Mientras Clinton proponía liberar de las deudas a las universidades para dar educación a los jóvenes y construir una economía justa para todos incluyendo, por supuesto, el control de armas; Trump puntualizó constantemente, su frase “¡Ley y Orden!”, muy parecida por cierto a la posición de Hitler, pues como lo dijo Martin Luther King: “No olvides que todo lo que hizo Hitler en Alemania era legal”.

Hillary Clinton y Donald Trump mostraron de qué están hechos y mientras la primera propuso un mejor y mayor inteligencia tecnológica que impida la intromisión de países como Rusia en perjuicio de la privacidad de los estadunidenses y en asuntos de Estado, así como para detener a Isis (grupo Islámico terrorista).

Trump concluyó que también tiene un plan, “pero es secreto”, a lo que Hilary respondió, “el secreto de Trump consiste, en que no tiene plan”; y adicionalmente agregó una frase contundente “un hombre que puede ser provocado con un tweet no debería tener sus dedos en ningún lugar cercano a los código nucleares”.

La Sra. Clinton nunca perdió la sonrisa, la clase, el estilo ni el control, y fue contundente a la crítica de Trump por su preparación para el debate, a lo que Hillary le contesta “¿Saben también para lo que estoy preparada? Para ser Presidenta”.

Y si ustedes no tienen inconveniente, lectora, lector queridos, nos leemos el próximo jueves.

P.D. Dicen que el Sistema Nacional Anticorrupción no tiene recursos presupuestados para el 2017, por lo tanto, “dormirá el sueño de los justos”. ¿Será un asunto de dinero?

*Miembro de Unidos Podemos A.C.

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