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Libertad bajo Palabra

  • Pedro de León Mojarro

  • Pedro de León Mojarro
  • Al fin hay Sistema Nacional Anticorrupción (Snac)

Finalmente, cuatro años después se aprobaron las leyes reglamentarias del Sistema Nacional Anticorrupción (SNAC).

A regañadientes pero finalmente diputados y senadores aprobaron algo que con voluntad política debió haberse resuelto en los primeros seis meses del actual sexenio.

Para variar y no perder la costumbre el PRI y el PVEM no quedaron bien por la polémica sobre la redacción de dos artículos de la Ley General de Responsabilidades Administrativas.

El artículo 29, que como quedó, no vincula la exigencia de presentar la 3 de 3 y el artículo 32 al que se le agregó la exigencia para que todos los proveedores y contratistas de los Gobiernos federal, estatales y municipales presenten su declaración 3 de 3. Seguramente en los próximos días eso se corregirá.

Lo que poco se ha advertido es la excesiva regulación, más de 700 artículos en 7 leyes; los legisladores intentaron “cuidar todo”, ojalá no termine en gatopardo: “cambiar todo, para que todo siga igual”.

Particularmente me preocupan los 2 comités (Comité de Participación Ciudadana y Comité Coordinador) que posteriormente se nombrarán; espero equivocarme, pero me temo que se van a llevar dos años más para ponerse de acuerdo en estas dos figuras, mismas que siendo válidas, burocratizan en exceso los procedimientos; no cabe duda que habiendo voluntad política, sería muy sencillo de enfrentar la corrupción.

Como dice el dicho popular, en materia de corrupción, “la escalera se barre de arriba hacia abajo”. Hay plena coincidencia en que el resultado de la pasada elección se debió a la corrupción, impunidad e inseguridad que han agraviado a la sociedad mexicana, el mismo Manlio Fabio Beltrones lo reconoció en su discurso de renuncia.

Agravantes en las que el PRI por ser el partido en el Gobierno pagó la mayor parte de la factura, no obstante que la responsabilidad es de todos, sobre todo, tratándose de partidos, legisladores y Gobiernos; unos más, otros menos, pero en materia de corrupción la responsabilidad es de todos.

Jorge Castañeda afirma que: “Solo habrá un combate frontal y eficaz contra la corrupción en México cuando el Jefe del Ejecutivo lo conduzca. Su liderazgo podrá no ser suficiente (sin la sociedad civil no se puede), pero siempre será indispensable”.

Es tiempo que el Presidente recupere el liderazgo que lo caracterizó en el arranque de su Gobierno. En la coyuntura actual no tiene nada que perder y mucho que ganar, no hay la menor duda que en esta tarea contaría con un amplio respaldo ciudadano.

Confieso mi ignorancia, pero en lo que he revisado de las leyes aprobadas, no queda claro si ahora sí, las Cámaras de Diputados y Senadores; el Poder Judicial, los órganos autónomos (incluidas las universidades) así como los sindicatos, serán fiscalizados y rendirán cuentas de los recursos que manejan.

Mientras esta decisión no sea explícitamente legislada y aprobada por las cámaras seguiremos dándole vuelta a la noria sin resultados, pero haciendo cada vez el camino más hondo.

La mayoría de los analistas coinciden en que lo aprobado es un buen avance; dejando constancia de mi escepticismo, desearía que estemos ante el inicio de una nueva etapa, en la forma y fondo de gobernar. Ahora sí que como dicen los tahúres “pago por ver”.

P.D.1 La renuncia de Manlio prende un foco rojo en el PRI Gobierno. O avanzan en un acuerdo integral o la división será uno más de los múltiples conflictos que están cuestionando la gobernabilidad.

P.D.2 El conflicto de Oaxaca debe resolverse con la ley en la mano. Dicen los juristas: “la ley no se negocia, se aplica” es el principio de un buen Gobierno.

Facebook: Pedro de León Mojarro

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Sitio web: www.pedrodeleon.mx

*Miembro de Unidos Podemos A.C