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Libertad Bajo Palabra | Pedro de León Mojarro

  • Pedro de León Mojarro

Juventud sin trabajo

  “Llegó un invierno muy crudo; Jean no tuvo trabajo. 

La familia careció de pan.[?]En octubre de 1815
salió en libertad: había entrado al presidio en 1796 por haber
roto un vidrio y haber tomado un pan”.

“Los Miserables”, Víctor Hugo

¡Jean rompió un vidrio y se robó un pan para comer!, ¿qué estarán haciendo nuestros jóvenes? Don Jesús Reyes Heroles escribió: “se es joven […] si se cree en la solidaridad y en la fraternidad. Se es joven cuando se quiere transformar y no conservar; cuando se tiene la voluntad de ser y no de poseer […] cuando se mantiene el anhelo por el futuro y se cree todo posible…”.

Desde hace más de 25 años los jóvenes ya no encuentran empleo. En el Gobierno no hay espacio y en la iniciativa privada menos. Las empresas eficientan, optimizan y tecnifican cada vez más sus procesos, en perjuicio de empleos para los jóvenes.

Según datos del INEGI, en nuestro país hay 30 millones de jóvenes, poco más de la mitad forma parte de la Población Económicamente Activa (PEA).

De ellos, casi seis millones de jóvenes están desempleados, subocupados, o trabajan en la informalidad, ¡qué terrible!

En términos salariales, un millón y medio de los jóvenes “ocupados” no reciben ingresos; casi dos millones perciben hasta un salario mínimo (2 mil 128 pesos mensuales o menos); y cuatro millones y medio ganan más de uno hasta dos salarios mínimos (de 2 mil 129 a menos de 4 mil 256 pesos mensuales). Suman así casi ocho millones los jóvenes que no reciben remuneración por su trabajo o laboran en situaciones de precariedad salarial.

Lo anterior se correlaciona con el último reporte de la OCDE, según el cual hay 7 millones de jóvenes en México que no estudian ni trabajan. Por si fuera poco, este año 9 de cada 10 aspirantes fueron rechazados de las principales instituciones de educación superior del país. En un panorama como éste, la única opción que les dejamos es enrolarse en el crimen y con ello, echar a perder su juventud, sus sueños y a la sociedad entera.

Debido a la edad de la población (que en promedio oscila entre los 23 y los 29 años), el índice de dependencia (relación entre la población potencialmente inactiva y la potencialmente activa) se encuentra en niveles históricamente bajos según proyecciones del Banco de México; la mayoría de los mexicanos se encuentra en una edad altamente productiva. Sin embargo en 2020 esta tendencia ventajosa a la que se llama “bono demográfico” comenzará a revertirse debido al envejecimiento de quienes hoy son jóvenes.

A pesar de esto, ni los jóvenes ni los padres de familia nos hemos puesto a pensar en el nuevo modelo para aprovechar la energía de la juventud, darle rumbo y destino y permitirle generar un proyecto de vida.

Urge un nuevo paradigma para darles opción a los jóvenes. La economía social es una alternativa,entendida como la organización para la producción entre familias, en cooperativas, asociaciones y otras, regidas bajo el principio de la solidaridad entre sus socios, para que los jóvenes puedan obtener ingresos y brindar sustento a sus familias, generando riqueza por su propia mano.

El Presupuesto de Egresos de la Federación de 2016 debe considerar recursos para darles opción de autoempleo, aprovechando el potencial productivo de las regiones, porque de momento no hay otro camino.

Adicionalmente, bajo la estrategia de Prevención del Delito es necesario iniciar una gran Cruzada por la Juventud, en donde participen padres de familia maestros, empresas, sector público, sociedad civil, universidades, artistas y medios de comunicación, con el fin de salvar a nuestros jóvenes de las adicciones y el crimen organizado y darles la posibilidad de construir un futuro pacífico y próspero para ellos, sus familias y para México.

Y si usted, lectora, lector querido, no tienen inconveniente, muchas gracias por sus amables comentarios y aportaciones, nos leemos el próximo jueves.

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Sitio web: www.pedrodeleon.mx

*Coordinador de Delegaciones de la SEDESOL