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Libertad de Prensa, vicios privados, virtudes públicas / Ramiro Pineda

  • Ramiro Pineda

En el discurrir de estas líneas hablaremos de una historia que involucra a una de las más importantes celebridades de la Gran Bretaña, a su esposo, el cineasta David Furnish y por supuesto a los medios de comunicación sensacionalistas de ese país.

Mientras que en países como Estados Unidos y Escocia, prácticamente cualquier persona que tenga una conexión a Internet puede disponer de información relativa a los detalles lascivos del matrimonio formado por Sir Elton John y el citado realizador de cine, para Inglaterra y el País de Gales existe una abierta prohibición para los periodistas locales de publicar cualquier cosa respecto al referido tema.

Se trata de una trama que comenzó desde hace ya algún tiempo, cuando el diario neoyorquino National Enquirer, reportó que el esposo canadiense del cantante británico, tenía una relación extramarital con el empresario inglés David Lawrence. El tabloide en cuestión hizo públicos los detalles íntimos y de los tríos que llegaron a hacer en hoteles de lujo, pero a pesar de exponer las frecuentes infidelidades por parte de Furnish, que dicho sea de paso forman parte de los cánones acordados en la citada relación abierta de ésta que es considerada la pareja gay de más alto perfil del mundo.

Pero antes de que la historia tuviera impacto en los tabloides de Inglaterra, Elton John se aseguró con una orden judicial de la prohibición de cualquier mención de él o de su pareja en medios ingleses o del país de Gales. Antes de la apelación de la Corte, los abogados del cantante, argumentaron que la controvertida pareja nunca ha buscado publicidad sobre sus vidas privadas y que el publicar detalles al respecto, sobre todo en el tema sexual, podría ser devastador para sus hijos.

Por su parte, los medios de comunicación ingleses sólo han atribuido los detalles de esta conocida historia a una famosa pareja de celebridades, sin mencionar sus nombres, dejando supuestamente a muchos ciudadanos de la Corona ávidos de curiosidad a hurgar en las redes, a fin de aclarar el supuesto misterio.

Hace unos días, los nombres de la connotada pareja aparecieron en un diario escocés, concretamente el Sunday Mail, para el que las leyes prohibicionistas no aplican como en País de Gales o Inglaterra, sin importar que las tres naciones formen parte de la Gran Bretaña. En la tierra del whisky la cuestión es si se están queriendo ocultar detalles de la referida y licenciosa vida privada y sobre todo de quién se trata, o se trata de un asunto de libertad de prensa en una nación en la que se han jactado de ese tipo de derechos, por lo que surgen las preguntas: ¿debe la libertad de prensa estar limitada por los ricos y famosos en aras de querer que sus hijos no se sientan avergonzados de su conducta?, es algo que planteó el famoso blogero Paul Staines.

El referido tipo de órdenes judiciales sobre la privacidad son un tema delicado en la Gran Bretaña, donde se les ha criticado por ser una herramienta usada por los poderosos para ocultar sus conductas hipócritas o perjudiciales de sus vidas privadas.

Aquí cabe preguntar, ¿puede un medio inglés violar una orden judicial de este tipo sin el riesgo de ser enjuiciado a ir a prisión o bien a tener que pagar cuantiosas indemnizaciones?, ello al tiempo que se discute sobre el derecho de los ciudadanos a enterarse de este tipo de conductas en las personalidades públicas.

Finalmente, se trata de la vida privada de alguien que durante décadas no tuvo empacho en hacerla pública, por tanto viene la duda ¿cuándo era correcto y cuándo no divulgarla?, finalmente internet hace de la información publicada en otros países un dato local, lo que cada vez se afirma más y estará más a la mano cuando los hijos de Sir Elton John crezcan, viendo publicado algo que en no pocas veces habrán atestiguado en su propio hogar.
Twitter @RamiroPineda