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Liceo de alto rendimiento de teatro musical | Entre piernas y telones | Claudia Romero

  • Entre Piernas y Telones : Claudia Romero

A formar los profesionales que queremos

Desde 1997 trabajo haciendo teatro musical. Género que despreciaba. Pero tuve la oportunidad de hacer Bella y Bestia y me di cuenta que lo mío era ignorancia, ya que es una de las actividades escénicas más complejas, reúne muchos elementos creativos y de producción, pero también necesita un intérprete completo, que ejecute al más alto nivel las tres áreas que se realizan en un escenario: cantar, actuar y bailar.

Entré como gerente de compañía y me di cuenta de la falta de formación de talento. Aquí tenemos universidades y buenas escuelas que generan actores, cantantes, bailarines, pero, ¿quién provee a las producciones musicales? Los actores de teatro musical vienen de escuelas donde sus alumnos estudian cualquier cosa para pertenecer a la compañía de teatro, otro semillero son las escuelas de iniciación artística. Ambos espacios tienen ladesventaja de contar solo con el tiempo libre de sus alumnos.

A casi 20 años de distancia, veo que cada vez hay más espectáculos y productores que apuestan por el teatro musical de calidad. Somos casi una industria. Pero si bien el productor hace su parte, ¿qué estamos haciendo para generar el talento nacional que cumpla con esos estándares? Se abren diplomados, hay escuelas que forman actores de teatro musical, pero a estos chicos yo no los he visto en el escenario. Veo extranjeros, actores mexicanos formados a golpes con claras deficiencias en una de las áreas, estudiantes o profesionistas de otra cosa con pasión, experiencia y un poco desorientados cuando llegan. Si queremos hacer industria, todas las partes tenemos que crecer, apostar por la formación.

Estas consideraciones ahí han estado, a ratos muy presentes, olvidadas y hasta en la basura. Un buen día, tuve un acercamiento con un par de teatreros incansables, Mariana Garza y Pablo Perroni, locos comprometidos con la calidad, el talento, pero sobre todo, con el trabajo. Gracias a su inquietud de generar un espacio de formación, (como si no tuvieran bastante que hacer) salió del basurero la idea, se engancharon, la enriquecieron, y más que nada, le dieron vida. Hoy el Liceo Milán Lucerna ofrece un gimnasio para preparar jóvenes talentos de teatro musical que quieren acceder a lo profesional. Sabemos lo que hace falta, queremos fortalecer la industria, necesitamos profesionales. Pues bien, ¡a formarlos!

/arm