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Liceo de alto rendimiento de teatro musical | Entre piernas y telones | Hugo Hernández

  • Entre Piernas y Telones : Hugo Hernández

Maravilloso sueño hecho realidad

El teatro musical vive un boom impresionante en nuestro país. Cada vez son más las producciones que se estrenan, desafortunadamente no siempre los niveles en esas producciones son lo que debieran ser.

Una queja constante de los creativos (muchos de ellos extranjeros) es que los intérpretes no están lo suficientemente preparados para enfrentar los retos y desafíos que significa un montaje que requiere maravillosos cantantes, impecables bailarines y sorprendentes actores y que sean “Todo al mismo tiempo”.

Por ello es un verdadero gusto saber que en breve abrirá sus puertas el Liceo de alto rendimiento de teatro musical, que tendrá su sede en las flamantes instalaciones del teatro Milán y Foro Lucerna.

Es un gusto enorme porque al frente del equipo de trabajo que pone en marcha este ambicioso proyecto están tres personas que aman el teatro, que viven, sueñan, comen, despiertan, trabajan, pensando en el arte escénico y en cómo mejorar el panorama, nada fácil, que tiene en nuestro país.

Se trata de una actriz y cantante a quien México entero conoce desde que era una niña de nueve o 10 años. Ella es Mariana Garza, quien como todo mundo sabe formó parte del grupo Timbiriche, luego se dedicó más a la actuación; y desde hace un lustro está metida en los terrenos de la producción teatral y hoy es dueña del ya citado y cada vez más de moda Teatro Milán.

El otro vértice de este triángulo en precisamente el marido de Mariana, Pablo Perroni, quien primero en la actuación y luego en la producción y administración teatral, ha consolidado también una sólida trayectoria.

Y finalmente el tercer pilar de esta aventura es Claudia Romero, mi vecina de esta columna y amiga de muchos terrenos, quien desde hace al menos una década, que me conste, ha trabajado arduamente para hacer realidad este sueño.

Hoy, a punto de arrancar sus actividades (el 22 de febrero), este Liceo se antoja como la solución a esa demanda permanente de creativos y productores del teatro musical que piden, suplican, ruegan por intérpretes más completos y mejor preparados.

Al leer la Misión que se ha autoimpuesto este liceo, las esperanzas de quienes gustamos y amamos el teatro musical crecen exponencialmente. “Somos –dice la misión del Liceo- un gimnasio que brinda a los jóvenes intérpretes de teatro musical las herramientas para desarrollar y ejercitar su talento en un medio profesional con las exigencias que la industria requiere. Fortaleciendo sus habilidades con una técnica y una disciplina férrea”.

Para lograrlo, el Liceo se apoya, en cuatro pilares que se antojan infalibles: talento, disciplina, técnica y trabajo arduo. La tarea de este Liceo está dirigida a actores de teatro musical, básicamente cantantes que cuenten con experiencia en montajes amateurs y/o escolares y que busquen dedicarse profesionalmente al teatro musical. Que actualmente estén tomando clases de canto. Entre los 17 y 25 años, aunque aclaran que la edad no es una limitante, dependiendo de la audición que presenten para ingresar. A lo largo de un año el Liceo dará tres módulos con una duración de 13 semanas cada uno, con clases de cinco horas diarias.

Solfeo, ballet, historia del teatro musical, coro, estructura dramática, ejercitación afectiva, expresión corporal, jazz, producción técnica, análisis de texto, análisis de personaje y autogestión son algunas de las materias que se cursarán a lo largo de un año.

Enhorabuena a Mariana, Pablo y Claudia, y un muy feliz alumbramiento de este sueño, hoy convertido en una maravillosa realidad.

/arm