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Límites: una anécdota del poder

  • Espiral de conducta: Norma Le Payro

Cualquier hombre que intente ser bueno todo el tiempo terminará yendo a la ruina entre la gran cantidad de hombres que no lo son. Por lo tanto, un príncipe que quiera conservar su autoridad deberá aprender a no ser bueno y usar ese conocimiento, o prescindir de su uso, según las necesidades que se presenten.

(“El príncipe”,Nicolás Maquiavelo, 1469-1527)
Ser determinante, de acuerdo con definición.com, emana del latín, “determinare”, que puede traducirse como “expresar con precisión una idea”. Este vocablo latino se encuentra conformado por dos partes claramente delimitadas: el prefijo “de “, que es sinónimo de “dirección de algo de arriba hacia abajo”, y el verbo “terminare”, que es equivalente a “poner un límite”.  El libro llamado las 48 leyes del poder, habla de límites inimaginables, pero que siempre han estado en la experiencia del hombre. La bondad y crueldad que vive en su vida cotidiana, propicia, leyes personales que nos guste o no, las rige el conflicto y escasas soluciones agradables. Enfrentarlo, exige controlar y no, emociones con un entorno social. Las ventajas y desventajas solo se verán en la práctica de las decisiones. Un ejemplo Analítico que describe con gran claridad, es la anécdota de Nicolás Fouquet, ministro de Finanzas de Luis XIV, considerado un hombre generoso y extravagante, gustoso por la abundancia económica, las fiestas opulentas, las mujeres bonitas y la poesía. Mostraba su lealtad y devoción para con el rey, realizando grandes fiestas en su honor, asegurando popularidad y prestigio. Sin embargo, las fiestas de Fouquet, dieron un impacto a Luis IV, lo hicieron sentirse inseguro, al extremo de no ser posible que el ministro de finanzas fascinara más que su Rey. Y para librarse del hombre, lo acusó de hacer uso indebido de sus finanzas. Fouquet fue arrestado por el jefe de los mosqueteros del rey, D’Artagnan. Tres meses más tarde, fue juzgado por desfalco al Tesoro Nacional. (En realidad, la mayor parte de los fondos, de cuyo robo se lo acusó, habían sido sustraídos para la Corona y aprobados por el rey). Fouquet fue hallado culpable y enviado a la prisión más remota de Francia, en lo alto de los Pirineos, donde pasó los últimos veinte años de su vida en solitaria reclusión. Los seres humanos, manejamos emociones que pueden extinguir las buenas intenciones y habilitar generaciones que contribuyen a la desarmonía del planeta. El poder comienza de manera personal, expertos en conducta afirman tener un grupo de pertenencia con valores y principios ayuda a pulir límites que evitan aplastarse los unos a los otros. Libro recomendado las 48 leyes del Poder, Robert Greene.