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Llegaron para quedarse como figura electoral, no necesariamente para ganar: Los independientes / Ramiro Pineda

  • Ramiro Pineda

Muchos analistas dicen que los independientes llegaron para quedarse como figura política en la vida pública mexicana. En definitiva puede haber un lugar para ellos, será así mientras como tales sean tomados en cuenta en nuestra Constitución y reglamentos electorales, aunque es importante no perder de vista muchos aspectos importantes en los que México ha avanzado políticamente en las décadas recientes.

Quizá el más importante de todos es que mexicanas y mexicanos con el tiempo hemos volteado más a ver a los candidatos que a los propios partidos, ya que con frecuencia éstos han traicionado sus propios idearios al meterse en alianzas disímbolas por el puro propósito de lograr el poder, por tanto un partidario de la Derecha no podrá verse reflejado en una alianza de su partido, el PAN, con el PRD o con Morena, lo mismo ocurrirá con los seguidores de la izquierda.

Es por ello que hoy más que hacer gala del historial de los partidos políticos, a la hora de una campaña electoral los reflectores se fijan en el o la candidata que los haya postulado, conociendo su historia, los resultados que ha dado en otros puestos y sobre todo la congruencia que sus propuestas tengan con lo que en realidad se puede hacer de forma factible en nuestro país en los diferentes períodos para los que un aspirante pueda ser elegido, que son seis años para un presidente o gobernador, tres años para un presidente municipal o un diputado y seis años también en el caso de los senadores.

Hay propuestas que sencillamente, aún con la mejor de las voluntades y presupuesto suficiente, no pueden lograrse en pocos años, eso es algo que hay que saber deducir y detectar cuando algún aspirante esté señalando que hará algo que sencillamente no es factible.

Esto es algo que no cambia en el caso de los candidatos independientes, pero que se complica aún más si se considera que al no provenir de algún instituto político, difícilmente tendrán una carrera política y sobre todo un equipo y estructura para llevar a cabo las propuestas que tengan.

Cabe señalar, que aquellos aspirantes que hoy puedan proponer los partidos políticos para cargos como la Presidencia de la República, con toda seguridad en alguna ocasión previa habrán ocupado otros cargos de elección popular, además de haber participado de gabinetes municipales, estatales o federales, a lo que habrá de sumarse la experiencia política que da el sólo hecho de formar parte de un partido y hacer política en éste, impulsando ideologías y formas de gobernar.

Cabe señalar, que ante el descontento generalizado hacia los partidos políticos tradicionales, la sociedad no se ve representada estos, incluso sus discursos ya no le dicen nada a una parte del electorado. Existe una franja de la sociedad que no se identifica con los candidatos que estos partidos postulan, ni con sus tradicionales promesas de campaña; por ese motivo, entre otros surgen los candidatos independientes, que llegaron para quedarse en nuestro escenario político.

Lo que habría que preguntarse es si estos pueden ser buenos gobernantes, y cumplir sus promesas de campaña, en caso de que no le cumplan a sus votantes vendrá un inevitable desencanto con estos candidatos independientes. Tan ya forman parte de nuestra vida política que ya hay un gobernador y para las próximas elecciones ya se advierten candidatos independientes en la mayoría de los estados donde habrá elecciones en este 2016.

Por otra parte, si diferentes políticos de los llamados independientes se unieran para sumar sus diferentes experiencias en la administración pública o en puestos de elección popular, finalmente, estarían dando forma a una nueva forma de instituto político, y por tanto, configurando un partido diferente, en calidad de nueva especie del mismo, pero partido al fin y al cabo.

Es necesario comprender que los fenómenos aislados no existen, todo cuanto nos ocurre o hacemos que pase es consecuencia de una serie de actos previos. La generación espontánea no existe, la materia y la energía no se crean ni se destruyen, solo se transforman. Lo mismo aplica a la escena política y por tanto a los independientes, que cada vez tendrán que profundizar más en una forma de presentarse al electorado como alternativa para gobernar, más allá de recurrir al cansancio que hoy se vive respecto a los partidos políticos.

Twitter: @RamiroPineda