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Los alcances de la iniciativa del Ejecutivo sobre matrimonio igualitario

  • Daniel Ávila Ruíz

Daniel Ávila Ruiz

El pasado 18 de mayo el titular del Ejecutivo Federal envió una iniciativa a la Comisión Permanente del Congreso de la Unión en la que propone reformar el artículo 4° constitucional, a fin de establecer en todo el país el matrimonio igualitario, o entre personas de un mismo sexo.

En Acción Nacional respetamos absolutamente la igualdad, la no discriminación y el respeto de las libertades. Por este motivo respaldamos que tanto la iniciativa del Presidente, así como las diferentes perspectivas sobre el tema se debatan abierta y francamente en su momento en el Congreso de la Unión.

En esta ocasión quiero resaltar la coyuntura política-electoral en la que el titular del Ejecutivo presentó su iniciativa, pues faltaban solo unos días para las elecciones locales del 5 de junio.

De acuerdo con un sondeo del 2015 de Parametría, el tema del matrimonio igualitario polariza a la sociedad mexicana, pues 48 por ciento de los mexicanos refirió no estar a favor del matrimonio igualitario, mientras que 43 por ciento sí lo estuvo. Falta considerar al respecto que la sociedad mexicana no es homogénea, y que las reacciones de los ciudadanos son muy diversas.

En Acción Nacional estamos convencidos que a través de esta iniciativa, el Partido en el Gobierno buscó –equivocadamente-, confrontar y dividir el voto a favor de las coaliciones electorales PAN-PRD.

Si en realidad hubiera un interés del Ejecutivo federal y su partido, la iniciativa a favor del matrimonio igualitario se habría presentado en tiempo y forma para abordarse en el periodo extraordinario de sesiones.

No fue así porque sus incentivos eran solamente electorales. La iniciativa enviada desde el Ejecutivo parece confirmar que prevaleció una lectura fincada en la insensibilidad social y el error de cálculo por sus implicaciones en los espacios locales.

Su interpretación más general podría sintetizarse en una estrategia desesperada del PRI para atraer simpatías electorales que le pudieran ser útiles frente a un escenario electoral adverso como el que enfrentó en la mayoría de las entidades donde se realizaron comicios.

En seis de las doce entidades federativas en que hubo comicios las gubernaturas pasaron del PRI al PAN, o a la coalición PAN-PRD: Quintana Roo, Aguascalientes, Chihuahua, Durango, Tamaulipas y Veracruz. En Puebla, por su parte, los ciudadanos ratificaron su apoyo a Acción Nacional.

El mensaje de los ciudadanos en las elecciones del pasado 5 de junio fue claro: es necesario combatir la corrupción y la impunidad. Los mexicanos estamos cansados de los gobiernos cómplices con las conductas delictivas y que además son ineficientes para atender los problemas más sensibles como la inseguridad, la pobreza, y el bajo crecimiento de la economía, entre otros.

Los ciudadanos nos han indicado que no se dejan sorprender con las estrategias de división del voto del PRI, como la iniciativa del matrimonio igualitario.

Estamos a unos días de arrancar el periodo extraordinario de sesiones, en el que se abordarán temas muy vinculados al mandato de los electores, como el Sistema Nacional Anticorrupción, el mando mixto, la miscelánea penal y el uso medicinal de la marihuana.

Por ello, desde mi trinchera quiero refrendar el compromiso de que Acción Nacional será sensible al mensaje de las urnas; sabremos trabajar y defender el mandato de los mexicanos que nos han dado su voto de confianza.

*Senador por Yucatán. Secretario de las comisiones de Juventud y Deporte, de Relaciones Exteriores Asia-Pacífico y del Instituto Belisario Domínguez; integrante de las comisiones de Turismo, Reforma Agraria y Bicameral del Canal del Congreso.