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Los cambios estructurales en la Comisión Federal de Electricidad / Horizonte Económico / Luis G. Álvarez Tostado Valdivia

  • Luis G Álvarez Tostado Valdivia

En las últimas semanas han existido muchas noticias acerca de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). ¿Qué es lo que ha estado pasando en la CFE? ¿En qué nos beneficia a los consumidores? ¿Qué pasó con la licitación denominada subasta eléctrica primera ronda? Son algunas de las preguntas que responderemos a
continuación.

Lo primero que hay que decir es que la CFE se convirtió, de una empresa paraestatal de control presupuestal directo, a una empresa productiva del Estado de conformidad con la Reforma Energética.

Esta empresa productiva del Estado está pasando por los mismos cambios que se dieron y se continuarán realizando en Pemex. En este sentido, se ha hablado mucho de Pemex y muy poco de la CFE.

Solo como antecedente, mencionaremos que en el periodo de 2012 a 2015, su pérdida financiera se ha incrementado 388 por ciento, al pasar de 19 mil 912 millones de pesos (mp) a 93 mil 912 mp, solo de 2014 a 2015 se incrementó 100 por ciento la pérdida; esto habla de que se tienen que realizar cambios drásticos para mejorar la situación económica de la empresa.

Los recortes presupuestales que se han dado desde el año pasado, le han pegado a la CFE de manera muy importante, más de 17 mil 500 millones de pesos, la mayoría han sido ajustes en el gasto de inversión.

Por su parte, el año pasado se pagaron más de 68 mil millones de pesos en pasivos laborales, lo que representa el 72 por ciento de la pérdida del 2015, por lo que algunos le atribuyen al pago de pensiones la mala situación financiera de la CFE. Se espera que para mayo de este año se tenga resuelto el problema de los pasivos laborales, ya que en esta fecha se vence la negociación del contrato colectivo de trabajo con el sindicato y se tiene previsto tener un gran avance en la disminución del pasivo laboral global registrado en estados financieros, que se estima en más de 590 mil millones de pesos, por lo que se puede prever al menos dos puntos en dicha negociación, el primero, una disminución del personal y el segundo, una disminución de las prestaciones en particular de las liquidaciones y las pensiones, para justificar lo anterior, se argumentará que es para hacer más competitiva a la empresa, ya que en las actuales circunstancias la competencia es inminente en este sector y en particular, en la distribución, generación y trasmisión de energía eléctrica.

Lo anterior, si se cumple, estaríamos frente a un cambio estructural en la parte financiera importante para la empresa, aunque no podemos dejar de señalar que la afectación para los trabajadores en cuanto a despidos, contrataciones nuevas y baja en las prestaciones, es una situación muy predecible.

Al inicio del año se oficializó la creación de nueve empresas subsidiarias, que actuarán como privadas denominadas: CFE Distribución, CFE Suministro de Servicios Básicos, CFE Trasmisiones y CFE Generación I, II, III, IV, V, VI. Estas empresas son las que competirán o en su caso se asociarán con las empresas privadas, tanto nacionales como extranjeras, también podrán competir entre sí. Y en cuanto a las seis nuevas empresas generadoras, la Secretaría de Energía determinará la asignación de centrales eléctricas para que participen en el mercado eléctrico de mayoristas. Este es otro cambio estructural en la operación de CFE.

La otra parte de la Reforma Eléctrica se centra en la asignación mediante licitaciones públicas de varias actividades, la que se licitó esta semana fue la de generación de energía eléctrica y en el cual se desarrolló de una forma atípica, ya que una vez asignados los ganadores se volvió a repetir la licitación y el argumento de CFE fue que uno de los ganadores originales, Gestamp México, reclamó que su oferta debería haber sido desechada por tener un precio insostenible, es decir, fuera del mercado y sería incapaz de cumplir, esta situación es inusual y hay que revisar las bases de licitación para saber si fue bueno el criterio de descalificar a dicha empresa, por otra parte, se señala un mal algoritmo en relación al criterio de ubicación de las plantas generadoras, mismo que hizo que de siete empresas originalmente asignadas se pasara a 11, considerando los nuevos criterios. Lo que sí es positivo es que las empresas asignadas generarán energía limpia, solar y eólica (viento).

En general, siempre se habla de transparencia en los procesos de adjudicación, pero este tipo de errores siempre acusarán suspicacias en el sentido de que se pudo favorecer a alguien, por lo que se deberá de tener más cuidado, limpieza y transparencia en las próximas concesiones. Este sería otro de los cambios estructurales de la empresa.

Ojalá, con estos cambios de CFE se beneficien a los consumidores, pues si esto no se ve reflejado en más competencia, un aumento en la calidad de los servicios y una baja en los precios, entonces estos cambios no serán positivos para México.
gerardo_tostado@yahoo.com.mx

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