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Los candidatos presidenciales del 2018

  • Héctor Tenorio

Héctor Tenorio Muñoz

La estrepitosa caída del PRI en las elecciones de 2016 abre las puertas al secretario de Desarrollo Social: José Antonio Meade Kuribreña, el recordado caballo negro en la contienda interna priísta, que hoy pareciera ser la mejor opción. No muy lejos de él, está el secretario de Gobernación: Miguel Ángel Osorio Chong, su mayor obstáculo es la cercanía con el presidente de la República: Enrique Peña Nieto, puesto que le restaría votos dentro de dos años. Quienes se consideran descartados son: Aurelio Nuño Mayer, (titular de la Secretaría de Educación Pública), mismo que pierde terreno, anunciando que cesarán a cuatro mil 300 maestros que se han ausentado de manera injustificada; mientras, Manlio Fabio Beltrones Rivera, (dirigente nacional del tricolor), amagó con impugnar la mitad de los procesos electorales.

Después de la jornada electoral del 5 de junio, Meade Kuribreña salió a dar la cara, negando que los resultados sean producto del mal humor o de un franco rechazo al PRI, pero esto no convence a nadie. Sin embargo, tiene de aliado a Luis Videgaray Caso, secretario de Hacienda y Crédito Público, ambos forzaron en 2011 la renuncia del dirigente nacional del PRI: Humberto Moreira, que opacaba al entonces candidato presidencial: Enrique Peña Nieto. Mientras que a Meade, le favorece su pasado panista combinado con su presente priísta, convirtiéndose en la suma del neoliberalismo que nos ha gobernado desde 1982, su paso por Relaciones Exteriores le dio mucho fogueo. A mitad del sexenio lo nombraron titular de Sedesol, donde empezó a repartir recursos a manos llenas, su bandera electoral es el combate a la pobreza. Además, su imagen no se encuentra tan corroída como la de Osorio Chong, quien todavía marcha con buen paso en las encuestas.

En este complejo escenario, el dirigente del PAN, Ricardo Anaya Cortés, se levantó como el gran ganador, logró cortar la racha perdedora que arrastraban los panistas desde 2012. Ahora podrá competir por la candidatura presidencial, el problema que enfrenta es disciplinar al mandatario poblano: Rafael Moreno Valle Rosas, y convencer a Margarita Zavala Gómez del Campo que no intente ser candidata presidencial independiente, ¡no se ve fácil! Eso sí, todos están contentos con las alianzas que materializaron con el PRD y esperan poder repetirlas. El senador perredista: Miguel Barbosa Huerta, determinó que el PRD no debe convertirse en un partido bisagra del PAN y tiene razón. Para colmo, el dirigente nacional del Sol Azteca, Agustín Basave quiere renunciar.

En otra trinchera, Andrés Manuel López Obrador mantiene firmes sus aspiraciones para ganar la presidencia de la República. A pesar de que no ganó ninguna gobernatura, puede presumir que el Movimiento de Regeneración Nacional obtuvo 700 mil votos más que el año pasado, tuvo un crecimiento significativo en Zacatecas, Veracruz, Oaxaca, Quintana Roo y Puebla. Además Morena triunfó en la capital del país en 10 de las 16 delegaciones. Lo único preocupante fue la baja participación de la ciudadanía. Los resultados dejan fuera de combate al jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera Espinosa.

Los analistas coincidieron que en este proceso electoral, el voto de castigo se tradujo en una mayor alternancia del poder. Existe un hartazgo por la corrupción que ha prevalecido en los cuatro años de la actual administración. En el aire se percibe que el ciclo de Peña Nieto, iniciado en 2005 se ha cumplido. Logró aprobar las reformas estructurales y ahora no importa si el próximo Presidente de la República es panista o priísta. Esto nunca lo entendió Beltrones Rivera. Todos los días se aprende algo nuevo.

tenorio_hector@hotmail.com