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Los dos rostros de enero

  • Francisco Fonseca

  • Francisco Fonseca N.

El 2017 está llegando con paso fuerte, con marcado sabor a duda, a confusión, a desánimo, a discordia. Se están cimbrando las estructuras políticas y económicas de este México y se producirán fuertes sacudimientos en toda la ciudadanía. Enero siempre ha sido, y según se ve, de truenos y relámpagos. Enero, con la huella intocable de una guerra iniciada hace casi diez años y que no tiene fin ni metas. Enero será de penuria y de tristeza. De los viejos dichos mexicanos de la sabiduría popular. Entresaco el que dice: “Mal empieza la semana para el que ahorcan el lunes”. Y solo soy realista, no tremendista. Escucho y leo a mis colegas editorialistas, columnistas de notas políticas y económicas, articulistas; somos realistas, jamás pretenderíamos vulnerar las estructuras que sostienen este país, pero sí debemos denunciarlo.

Enero será de truenos y relámpagos. Es inicio de año. Es inicio de planes, de ambiciones y de augurios. También de pobreza para la gran mayoría. La historia se repite, sin cesar. Es lo mismo cada enero. Mes de dos caras, de cabañuelas y de realidades.

Enero es el mes de Jano, personificación mitológica romana con dos rostros y que tenía la virtud de ver el pasado y vislumbrar el futuro. Jano era hijo de Urano, el cielo y de Hécate, lo oscuro. Cuando creció equipó una flota con la cual se dirigió a Italia donde hizo varias conquistas y edificó una ciudad que llamó Janícula. Durante su reinado, Saturno fue expulsado del cielo y se refugió en sus dominios. Fue tal la bienvenida que Jano dio a Saturno que agradecido éste le dotó con el doble conocimiento de lo pasado y lo futuro. Por esto se le representa con dos rostros, el anterior para indicar que conoce todo lo que ha de venir, y el posterior, para todo lo que ha sucedido. Se le pinta, además, teniendo una llave en una mano y un bastón en la otra, significando lo primero que abre la puerta del año, y lo segundo que presidía los caminos. Los antiguos romanos iniciaban sus ceremonias religiosas invocando a Jano porque estaban en la creencia de que abría todas las puertas y que no se podía llegar sin él hasta donde están los demás dioses. Tenía un templo en Roma que estaba cerrado en tiempo de paz y abierto en tiempo de guerra. Las puertas de este templo estaban cerradas con cien cerrojos y con barras de hierro, a fin de que fuese más difícil abrirlas, significando con esto que la guerra, que es el más cruel azote para la humanidad, jamás debía emprenderse ligeramente. Este ejemplo debió tomarse hace diez años.

El primer mes de 2017 será memorable para nosotros. México sufre una atroz sacudida económica provocada por los aumentos que vendrán en todos los órdenes; no hace falta repetir causas y razones. Ello provocará abusos de comerciantes sin escrúpulos. Siempre los ha habido, pero hoy más. Los costos de los servicios también se dispararán. El ciudadano apoquina con su dinero y con su esfuerzo.

El sistema político mexicano también experimentará su sacudida. No faltaba más. Empezará muy pronto la carrera de candidatos hacia 2018; es el ejercicio de la política. A plenitud. Se harán todo tipo de comentarios en pasillos, oficinas y restaurantes que se convertirán en lugares especulativos para perder el tiempo.

Por si fuera poco todo lo anterior, seguirán las ejecuciones y la guerra descarnada contra la delincuencia organizada. Las ciudades fronterizas serán las más requeridas. Esas plazas son de entrada y de salida, de pasado y de futuro. No ha habido día en que no nos enteremos del ajusticiamiento de uno o varios jefes policiales, alcaldes, regidores, etc., en muchas entidades del país. ¿Es ésta la clase de país que esperábamos? Y solo estamos empezando el año. También se hablará de un Sistema Nacional Anticorrupción. ¿No sería bueno encerrar a decenas de servidores públicos bajo cien cerrojos?

Enero también tiene sus cabañuelas, que son pronosticadoras de los fríos y malos vientos. Hay que abrigarse y bien. Más vale sudar que estornudar.

Y solo vamos empezando el año.
pacofonn@yahoo.com.mx