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Los informes de labores o gestión / José Roberto Ruiz Saldaña

  • José Roberto Ruíz Saldaña

La Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación delineó en este año algunos aspectos en torno a la difusión de los informes de labores o gestión de los servidores públicos, quienes una vez al año tienen el derecho y obligación de difundirlos.

En esencia, el Tribunal Electoral sostuvo que esos actos deben ser “un auténtico, genuino y veraz informe de labores”, o sea, referirse a “las acciones y actividades concretas que el servidor público realizó en el ejercicio de su función púbica”, además “la información debe estar relacionada necesariamente con la materialización del actuar público, esto es, una verdadera rendición de cuentas” y deben “ilustrar sobre los avances de la actuación pública en ese periodo concreto”.

Los anteriores criterios fijados por la máxima autoridad jurisdiccional electoral en nuestro país son rigurosos y los considero acertados. El problema ahora es que si esos criterios fueran tomados en serio, varios promocionales de televisión y radio, a propósito de tales informes de labores o de gestión, serían ilegales. Adicionalmente, el Instituto Nacional Electoral, a través de su Comisión de Quejas y Denuncias, tendría que conocer y, en su caso, decidir si tales promocionales se suspenden por no contener acciones ni actividades concretas, como por tampoco constituir verdaderas rendiciones de cuentas, mostrando los avances en el ejercicio de Gobierno.

Apenas hace pocos días en el INE recibimos una queja en contra del gobernador de Tamaulipas porque, entre otras cuestiones, el partido denunciante sostenía que los mensajes para dar a conocer su V Informe de labores no eran un auténtico, genuino y veraz informe, con lo cual coincidí. La mayoría de las integrantes de la Comisión de Quejas y Denuncias de INE sostuvieron lo contrario.

Será interesante ver si continúan presentándose quejas en contra de servidores públicos, porque los denunciantes consideren que los mensajes para dar a conocer sus informes de labores o de gestión no son genuinos. Tanto el INE como el Tribunal Electoral tendrían la oportunidad de orientar y consolidar un criterio al respecto.

El Instituto Nacional Electoral debiera contribuir en la consolidación de nuestra democracia, lo cual pasa necesariamente por mejorar la calidad de la información que reciben los ciudadanos de las actividades de Gobierno, así como por habituarnos a la rendición de cuentas. El gran reto de nuestra transición a la democracia no es tanto fortalecer las atribuciones del INE en la organización de las elecciones, sino generar oportunidades para que los ciudadanos controlen el poder. Los promocionales de los servidores públicos destinados a informar de sus labores o gestiones debieran ser una oportunidad para los gobernados, por la información cuantificable y comprobable, de controlar a sus gobernantes. Ojalá que como autoridad electoral pudiéramos incidir más sobre qué se decide o deja de decidir y no solo sobre cómo elegir a quién decide.

Consejero electoral del INE

@Jose_Roberto77

joseroberto.ruiz@ine.mx